¡Feliz cumpleaños!


Tres Cantos cumple 21 años. Y, para ello, lo celebra repartiendo raciones de cocido a 3 euros cada una.

Tricantinos hacen cola para degustar la ración de cocido. Por S. García

Desde 1991 hasta ahora han pasado 21 años, los mismos que va a cumplir Beatriz Rubio en agosto, y los mismos que ya ha cumplido Tres Cantos como ciudad independiente.

Fue el 21 de marzo de ese año cuando, tras varios años luchando, los habitantes de la ciudad más joven de la Comunidad de Madrid lograron segregarse de Colmenar Viejo, situado a once kilómetros de distancia. Ese día, la lista de municipios que forman la Comunidad aumentó hasta llegar al número 179.

En 1987 Beatriz ni siquiera era un proyecto, pero Tres Cantos sí, y ya estaba plasmado en los terrenos que las primeras familias ya ocupaban, entre ellas, la de Beatriz. De ahí que sus vecinos tuvieran representación política en el Ayuntamiento de Colmenar.

En esos años había pocos habitantes, pero, poco a poco, fueron llegando más familias. Y fue por eso por lo que surgió la necesidad de convertirla en una ciudad independiente.

Dos meses más tarde, el 26 de mayo, se celebraron las primeras elecciones municipales. El vecino Antonio Osuna se hizo con el 80% de los votos con su partido, Tres Cantos Unido (TCU), el primero en gobernar la ciudad.

Beatriz, junto a su padre y su hermano. Por Carmen Redondo

De los primeros años de vida de Tres Cantos Beatriz no tiene casi recuerdos, pero cuenta que sus padres vivieron unos comienzos muy solitarios, con una urbe casi deshabitada. «No había aceras ni avenidas. Mi madre se tenía que ir a Colmenar para comprar el pan», cuenta Beatriz.

Aunque ella se ha criado en Tres Cantos, no es tricantina de nacimiento. Fue en el el sanatorio de San Francisco de Asís de Madrid donde su madre dio a luz. En aquella época no había hospitales en Tres Cantos. Ahora tiene dos modernos centros de salud.

Al principio, el Ayuntamiento tenía su sede en unos barracones situados en la llamada, con terminología que parece de exploración espacial, primera fase. Después se mudaron al edificio El Barco (hoy denominado 11 Colmenas).  Cuando Beatriz cumplió 7 años, la Plaza del Ayuntamiento ya estaba construida. En ella se alzan el Consistorio y la Casa de la Cultura, donde Beatriz recibió sus clases de danza. En el último piso estaba la escuela. Desde sus ventanas veía un terraplén sobre el que instalaban la feria de verano (cada 24 de junio). Años después, adoquinaron esa plaza y allí acudían los niños a patinar.

Inauguración de la estación de tren. Foto cedida por Beatriz Rubio

«Recuerdo cuando empezaron a construir el Centro Comercial La Rotonda y el McDonald’s», comenta Beatriz. Ese fue el primero que tuvo Tres Cantos. Ahora está un poco abandonado. Sus comercios quebraron y los cines, que allí abrieron inicialmente sus puertas, se trasladaron al nuevo centro comercial Ciudad de Tres Cantos.

La casa de Beatriz pasó de estar en el sector Descubridores, uno de los primeros construidos y habitados, al sector Pueblos. Y de la guardería Cantinela fue al colegio público Julio Pinto, cercano a su casa. La ciudad ha ido creciendo al compás de Beatriz.

En 1991 había 15.431 habitantes. Ahora ya son más de 41.000. Y todos ellos bajo techo en 37,96 kilómetros cuadrados.

Lo antiguo es reciente en Tres Cantos, pero la ciudad ya tiene un pasado. Para ver fotos antiguas puedes pinchar aquí y aquí.

Una tarta con sabor a cocido

A la joven ciudad no le gusta soplar las velas. Siempre ha preferido repartir entre sus vecinos ricas raciones de cocido madrileño todos los 21 de marzo, día que conmemora su independencia. Aunque, esta vez, los garbanzos y sus compañeros de cazuela vinieron de la ciudad de la Alhambra. , es precisamente ese lugar andaluz el que le da nombre a la empresa familiar encargada de hacer la comida del miércoles: Servicios de Catering Granada. Con más de 25 años de experiencia, se dedican a todo tipo de comidas: desde una paella gigante hasta unas migas o una caldereta.

Madrugadores, dueños y empledos ya estaban a las nueve menos cuarto de la mañana en la plaza de la Familia, situada en el Parque Central, descargando de su furgoneta todos los utensilios e ingredientes para la darle empaque culinario y sabor a la celebración.

Y mientras el olor del guiso se mezclaba con la música que ambientaba el lugar, decorado a su vez por un mercado goyesco, Antonio Sánchez repartía los tickets de comida.

Deme dos.

– Pues seis euros señora.

– ¿También entra la cerveza?

– No, es que estamos aprovechando los tickets que teníamos de la Feria de la Cerveza, pero solo damos el plato de cocido (con pan).

Él es uno de los dueños de la empresa. «Somos tres socios, mi madre, mi padre y yo». Lleva pantalones de cocinero y un chaleco. El día está lluvioso y hace mucho frío.

Este año es el segundo que dan de comer a los tricantinos en el día de su segregación. «El año pasado nos contrató el Ayuntamiento, pero como este año no hay dinero hemos decidido venir por nuestra cuenta y ofrecerlo nosotros», comenta Antonio.

Y, entre ticket y ticket (a las 14.00 horas ya habían vendido al rededor de 250), Antonio hace un leve esfuerzo para recordar los ingredientes que se necesitan para un cocido previsto para 800 personas.

Ingredientes

– 70kg de chorizo

– 70kg de morcilla

– 50kg de tocino ibérico

– 100kg de tocino

– 20kg de hueso de canilla

– 20kg de hueso de jamón

– 40kg de judía plana

– 50kg de costillas

–100kg de pollo

– 40kg de zanahorias

– 90kg de patatas

– 110kg de garbanzos

– caldo

Cuatro horas de cocción para, finalmente, disfrutar de un buen guiso acompañado de la familia, amigos, los aperitivos que cada uno acierte a llevar de casa y una música y actividades que le dan vida a una carpa blanca que destaca sobre el fondo verde del parque.

Más sobre la historia de Tres Cantos en «Tres Cantos, una ciudad joven no pensada para los jóvenes» y en «Tres Cantos, del pasado al presente»

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Texto por: Susana García

Ver los artículos de Susana García
Madrileña, tricantina y ciudadana del mundo.

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