Madrilánea

Radio Arrebato o cómo sobrevivir 25 años en un instituto

//

La emisora «pirata» del IES Brianda de Mendoza se mantiene en las ondas gracias al romanticismo de sus locutores

Radio Arrebato Logo

El logo de Radio Arrebato (Foto: Radio Arrebato)

Una mesa en la cafetería de un instituto. Juan Claudio Abánades, maestro de 48 años y que sabe algo de «cables». Álvaro Nuño, periodista en paro de 42 que acaba de terminar un máster en comunicaciones. José Alberto Blanco, administrativo y músico frustrado de 37+1 años. Y Laura Pérez, estudiante de 1º de bachillerato y apasionada de la música de los Beatles. Cuatro personas de tres generaciones diferentes con gustos dispares y un único nexo: su amor por la radio. Este es un grupo representativo de todo lo que significa el universo de Radio Arrebato, una emisora «pirata» de instituto en Guadalajara que cumple este años la nada desdeñable edad de 25 años —con una celebración por todo lo alto—.

Comienza la charla entre estos cuatro protagonistas, y un primer viaje en el tiempo que les lleva directamente al curso de 1987/1988. «Se celebrará el 150 aniversario del instituto Brianda de Mendoza —este año se conmemora el 175— y dentro de las actividades de la Semana Cultural, de mayo del 88, un grupo de alumnos proponen traer una emisora de radio», cuenta Álvaro, uno de aquellos primeros protagonistas y ahora presentador del programa Briandando, de anécdotas de antiguos estudiantes del centro. Carlos Gálvez, que estudiaba en otro centro, tenía una emisora de radio pirata en su casa con el nombre de un sello de música independiente de los ochenta en Madrid: Arrebato. Unos amigos de Carlos, alumnos del instituto, proponen a su profesor de Lengua y Literatura, el poeta Fernando Borlán, quien inicia los trámites para retransmitir los actos de aquella efeméride.

La idea cuaja, y Borlán —tristemente fallecido en 2008— decide hacer una emisora permanente en el instituto. «El estudio se instala en el aula de música de la profesora Charito. El éxito fue absoluto», narra Álvaro. Borlán, un profesor vocacional, utilizaba esta herramienta para dar sus clases. «En vez de leer Campos de Castilla en clase, lo leía por la radio. Y en vez de recitar los versos de Neruda, se trajo a Benjamín Prado, Rafael Alberti y Joaquín Sabina para dar unas charlas sobre poesía. Era un tío de la leche», rememora el periodista que en aquella etapa era uno de los pupilos de Borlán.

El cambio a la «huevera»

Control Radio Arrebato

La actual zona de control desde la que se graba Radio Arrebato (Foto: Juan Claudio Abánades)

Más tarde, el estudio se traslada a un despacho vacío. Se acondiciona el lugar, se compra equipo y se insonoriza la sala: «Lo empapelamos con cartones de huevos —de la granja del tío de Álvaro—, que es un aislante acústico muy bueno, y empezamos a funcionar», recuerda el presentador de Briandando.

Los ochenta era la época de las radios pirata o «radios libres», como las denominaban sus creadores. Radio Arrebato surgió a semejanza de una radio ilegal madrileña, La Voz de la Experiencia, de la Cadena del Water (Radiocadena del Water). Esta emisora irreverente y borde hecha por veinteañeros hablaba de temas escatológicos y sexo tan fluidamente como hoy se habla de política. «Era una actividad de moda, progresista. En Guadalajara se movían 4 o 5 emisoras de este tipo. Pero Radio Arrebato tuvo la suerte de integrarse en un centro educativo, y por eso duramos tanto», confiesa Juan Claudio, técnico de la radio y presentador del programa La madre del batera.

En la actualidad Radio Arrebato está en una situación jurídica complicada. Se acoge a un decreto de 1998 que regula el espacio radioeléctrico. Creada principalmente para emisoras comerciales, recoge la legalidad de las radios «con fines no lucrativos», en la que encaja perfectamente Radio Arrebato. Este tipo de emisoras tienen una serie de premisas, como no financiarse con publicidad de ningún tipo. De hecho, subsiste con una subvención del ayuntamiento de la ciudad y las cuotas de los locutores a principio de temporada, que pagan una cantidad simbólica por hacer sus propios programas.

El curso siguiente surge una generación ávida de radio. Son años marcados por nombres como Fernando Rojo (actualmente periodista de ABC), Antonio Herráiz (locutor de COPE años más tarde), Óscar Sarmiento (productor de TVE) o Mónica Chaparro (locutora de ABC Punto Radio). Una cantera que llenó las tardes de la parrilla de Radio Arrebato con música, magacines, cultura, humor… «Llegaron a convivir, cosa que ahora sería imposible, el secretario provincial de las Juventudes Socialistas, José Carlos Moratilla, con el presidente provincial de las Nuevas Generaciones del PP, Antonio Ruiz», explica Alvarito. Incluso Miki Nadal, célebre colaborador del programa televisivo El Informal, dirigió un programa en Radio Arrebato.

El impulso a la cultura de Radio Arrebato

El proyecto crece tanto que su vocación didáctica se ve superada por su vocación cultural. Se colabora en proyectos como el Maratón de los Cuentos o la representación del Tenorio Mendocino. También surge el Panal Rock, uno de los festivales musicales más míticos en la ciudad, aunque actualmente no se celebra. «Comenzó en el año 95, aunque en el 97 fue cuando puso en el candelero a la radio», cuenta Tanano, quien dirige Los Perros en el Chill Out, un programa de música independiente, teatro y cultura en general. Ese año uno de los grupos cayó de cartel, y alguien recordó un grupo desconocido llamado Dover que había visto en concierto hace unas semanas. «Se contrató justo una semana antes de que pegaran el bombazo. Dover vino por 125.000 pesetas y al fin de semana siguiente tocaron en el Festimad, consiguiendo unas críticas brutales», recuerda Tanano. Este hecho elevó el prestigio de Radio Arrebato en los circuitos independientes, y así pasaron por las tablas del Panal Rock grupos como Los Planetas o Los Enemigos.

Tras recuerdos, el grupo llega al año 2007. Fernando Rojo es el director de la Asociación de Antiguos Alumnos, Alumnos y Profesores del Instituto de Bachillerato Brianda de Mendoza (AIBM), agrupación que encabeza la Radio, y es consciente del decaimiento de la emisora. En una reunión con Juan Claudio habla de mejorar la señal y de pegar el salto a internet. Así Rojo pone dinero de su propio bolsillo y junto a Juan Claudio y otros locutores míticos vuelven a reavivarla.

El futuro llega de la mano de Laura. Ella y su amiga María presentan el programa Menos es Nada, un espacio musical en el que pasean figuras de la talla de Los Beatles a Johnny Cash, a pesar de que ellas no habían nacido cuando triunfaban en todo el mundo. «A mí siempre me ha gustado todo lo relacionado con la radio y el periodismo. Se presentó la oportunidad y empezamos en septiembre». Para entrar en la emisora solo hace falta tener un proyecto y ganas, y Laura y su compañera las tenían: «Para mí significa un modo de expresión. Poner canciones que no sean comerciales, solo porque me gustan».

Radio Arrebato y colaboradores

A la izquierda, en el sentido de las agujas del reloj:  Jorge Gayoso y Juan (de Los Fenómenos), Tanano, Álvaro, Laura y Juan Claudio en el estudio

El viaje en el tiempo vuelve a esa mesa donde empezó la charla. Los cuatro suben al estudio «Fernando Borlán». Los Fenómenos, el programa de humor presentado por Jorge Gayoso y Juan Carlos Pérez está acabando. Todos se sientan en las sillas libres, se equipan con cascos y ajustan los micrófonos. Jorge abre los micros de sus compañeros de emisora y todos comentan el programa, que esta tarde se centra en la comicidad del romanticismo. El mismo que mueve la emisora: unos románticos que luchan porque Radio Arrebato siga dando guerra en las ondas.

9 comments Show discussion Hide discussion

Add a comment

More in Guadalajara

Most popular