«Eres el primer periodista que conozco»


Más allá de los muros del Palacio, los oscenses acogen el Congreso con frialdad y sereno desconocimiento
Pancarta colgada en el muro de ladrillo de una escuela primaria. Fotos: F. D-I.

Pancarta colgada en el muro de ladrillo de una escuela primaria. Fotos: F. D.-I.

Es mexicana y trabaja de camarera en un bar a escasos 200 metros del Palacio de Exposiciones y Congresos. Lleva tres años viviendo en Huesca. No está «muy al tanto» del Congreso de Periodismo Digital. «Los periodistas no pasan» por su local, quizá porque disponen de una cafetería dentro del recinto. Nombres como José Luis Trasobares, Manuel Jabois, Alberto Artero, Enric González o incluso Iñaki Gabilondo no le dicen nada. Ésta, si acaso un poco atenuada, es la tónica general entre los vecinos de Huesca con respecto al Congreso.

La trabajadora de la limpieza del Ayuntamiento de Huesca que barre frente al Congreso, abrigada hasta las orejas y protegida con gafas de sol, sí sabe que se celebra este Congreso y que en él participa «Iñaki Gabilondo, que me gusta mucho». Se le dibuja una sonrisa al hablar de él. Es, sin duda, el que más expectación despierta entre los nativos. El resto del plantel le suena menos o nada; ella dice que conoce «más a los de la Cadena Ser». Eso sí, manifiesta su «respeto a todos», vengan del medio del que vengan.

Una trabajadora del Ayuntamiento limpia los alrededores del Palacio de Congresos

Una trabajadora del Ayuntamiento limpia los alrededores del Palacio de Congresos

El Congreso se ha anunciado en las marquesinas de los autobuses de Huesca. Eso atestigua una empleada de una cercana tienda de juguetes. Le suenan Gabilondo y Trasobares, el resto, no. Explica que el Congreso no pasa demasiado apercibido en la ciudad. «Antes tenía un amigo que iba y me enteraba de más. Ahora estoy más desconectada», reconoce. Su periódico de referencia, como el de tantos otros vecinos, es el Alto Aragón en versión digital.

El frío abraza Huesca y apenas se ve gente por sus calles solitarias. El parque, vacío. Algunos padres recogen a sus hijos a la salida de la escuela. De un muro de ladrillo de este Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP), vulgo colegio, cuelga un cartel escrito en verde que pregona como aviso para estudiantes y navegantes: «La ignorancia es nuestra debilidad».

En la farmacia frente al Palacio sí que se nota el aumento de ventas. Pero sobre el Congreso en sí, aseguran, no se comenta casi nada. Sólo el nombre de Iñaki Gabilondo suena, y no siempre. Se comprueba que a periodistas con cierto grado de popularidad como Ignacio Escolar, Manuel Jabois o Enric González aún les quedan núcleos urbanos (y seguramente también rurales) por conquistar.  Acaso sea un toque de humildad para que los periodistas no nos creamos el eje sobre el que gira la Tierra.

Paisaje solitario y nevado que se divisa desde el Congreso

Paisaje solitario y nevado que se divisa desde el Congreso

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Texto por: Francisco Delgado-Iribarren Cruz

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Liberal-conservador, monárquico y católico. Interesado por la política y el pensamiento como formas de mejorar la sociedad, me gusta conocer y debatir ideas desde el respeto.

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