Dos generaciones, un punto de vista


Ignacio Escolar e Iñaki Gabilondo conversan y reflexionan juntos en la clausura del congreso de Periodismo Digital de Huesca
Ignacio Escolar invita a Iñaki Gabilondo a comenzar la charla. Foto: Falúa Comunicación

Ignacio Escolar invita a Iñaki Gabilondo a comenzar la charla. Foto: Falúa Comunicación

En el escenario, Ignacio Escolar frente a Iñaki Gabilondo. Entrevistador y entrevistado. Sin embargo, la última sesión del XIV Congreso de Periodismo Digital de Huesca no fue una entrevista periodística al uso, sino un coloquio entre amigos. Los temas fueron variados. Las preguntas fluyeron en ambos sentidos. Tampoco faltaron los halagos: «Es el periodista con más credibilidad de España», presentaba Escolar a Gabilondo.

Los representantes de dos generaciones de periodistas coincidieron en muchos temas. La preocupación del veterano para los nuevos tiempos: el trasfondo del oficio. «El periodismo es un compromiso intelectual» porque «el motor del periodismo es la gente y sus derechos».

«Saquemos de la pista a escobazos todo lo que corresponde a lo antiguo. Pero no nos quedemos sin lo esencial en el camino. Formalmente lo inventaréis todo, pero el fondo de todo pensamiento es un compromiso con la gente». La clave, «gestionar la solvencia» para alcanzar la «decencia más tiempo». Esa será la clave del éxito en la época que se avecina.

Escolar, muy presente en las redes sociales, no pudo evitar preguntar por la ausencia de la estrella de Cadenar Ser en Twitter. «Estoy en la despedida de un mundo que se está despidiendo. No es el mundo donde me he formado», respondió Gabilondo. La conciencia del tiempo, dijo, es fundamental para él: sabe que tiene un número limitado de vinos que va a beber, de sinfonías de Beethoven que va a escuchar. Por eso, «me da miedo embarcarme en algo que reclama tiempo».

Peligros

«La crítica al periodismo no recoge la verdadera opinión que la gente tiene», aseguró Gabilondo. Sin embargo, en su opinión, los grandes medios han caído en el mismo pecado que los políticos, y ahora comparten la misma (baja) valoración. «Nos hemos alejado de la gente».

Ambos coincidieron en que la información es fundamental en estos momentos. Pero los periodistas «estamos más débiles que nunca». Para Gabilondo, «el paro es el gran problema». La degradación de la exigencia, dijo, ha hecho que las ruedas de prensa parezcan reuniones de becarios, «con todo el respeto» hacia ellos. «Mantengamos la dignidad», pidió. «No dejemos que se degrade por cuestiones financieras».

Gabilondo criticó la repetición de noticias en los medios y le devolvió la pregunta a Escolar. «La esclavitud de las audiencias», respondió él. El veterano locutor retomó entonces la palabra: «Es un tema interesante porque responde a mi experiencia vital». ¿Cómo se cuenta la complejidad? Las dudas afloraban. «Cuanto más necesario me parece el matiz, más incapaz me siento para esto».

– Pero, ¿es una cuestión mía, o es muy difícil?

– Es muy difícil.

 Turno de preguntas

«¿No sería mejor no identificar a los periodistas por ideología?», se escuchó desde la grada. Había llegado el turno de los asistentes. Según Gabilondo, periodismo y política no han vivido a la distancia correcta, se han dado «besos y puñetazos», aunque tiene una explicación histórica que comienza con la Transición. «Siempre he creído que lo de las distancias es capital. También en la vida». Ahora es el momento de la recolocación, de la búsqueda de una nueva distancia, dijo.

Los asistentes también quisieron averiguar la opinión del periodista sobre el papel de Twitter en el oficio. Escolar lo definió como una navaja suiza: se puede usar para muchas cosas, entre ellas, para dar un titular, preguntar a los políticos, colarte en una conversación o montar un diario. Pero para Gabilondo Twitter no es un universo periodístico, aunque juega la batalla del último instante.

– Ignacio, si tuvieras que publicar esta entrevista en Eldiario.es, ¿cuál sería tu titular?

– Es muy difícil decirlo así, sin mirar las notas. Quizá «hay un pacto social que está por construir»

Tras algunas preguntas más del público, Escolar encontró la respuesta: «El mayor enemigo de la libertad es el paro».

 

Tags: , , ,

Texto por: Isabel Miranda Pinillos

Ver los artículos de Isabel Miranda Pinillos
-¿Y tú por qué estás aquí? -le preguntaba Barlés, guasón, aquella noche en el vestíbulo del hotel Dunav de Vukovar. -Porque me gusta -respondía Gervasio humilde, en voz baja. (Territorio Comanche)

2 Respuestas to “Dos generaciones, un punto de vista” Subscribe

  1. amen 22 marzo, 2013 en 16:41 #

    Iñaki y Nacho, la madre priora y el monaguillo del progresismo!!!

Trackbacks/Pingbacks

  1. Un matrimonio mal avenido: la politización de los medios at EScomunicación - 21 marzo, 2013

    […] poder, perdiendo el contacto con la sociedad real. Iñaki Gabilondo lo ha dicho también hace poco: Periodismo y politica no han vivido a la distancia correcta, se han dado “besos y puñetazos”, convirtiéndose en un matrimonio de esos que no dejan de discutir pero que no pueden vivir el uno […]

Deja un comentario

La Moraleja intentó antes lo que no ha conseguido Cataluña

La urbanización madrileña comenzó un movimiento segregacionista en busca de la independencia del Ayuntamiento de Alcobendas

Gitanas feministas: «Hay racismo dentro de la lucha de género»

La libertad sexual, nuevas masculinidades y el empoderamiento de la mujer son algunos de los mensajes lanzados durante el primer Congreso Feminista Romaní a nivel europeo

La nostalgia de los argentinos a través del fútbol en Madrid

Miembros fundadores de las Peñas de Boca y River en la capital española cuentan cómo viven la pasión lejos de su tierra y de sus afectos

De la Cañada Real a la ciudad: la «mudanza» de la heroína

La proliferación de los llamados «narcopisos» abre la posibilidad de que Madrid regrese a la situación que vivió en los años 80

Jero García: la cara y la cruz del boxeo

El bicampeón de España analiza la situación actual del «noble arte» en el país y los momentos posteriores a su retirada

Personas racializadas claman contra la España «colonizadora»

En el coloquio «No esperaban que sobreviviéramos» varias personas con distintas ascendencias hablaron de «el blanco» como «un privilegiado» dentro del sistema