La farmacia que siempre será de guardia


En uno de los bordes de la Plaza de Manuel Becerra está el local que recreó Antena 3 en su serie «Farmacia de guardia»

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El número 148 de la calle Alcalá. Foto: J. S. C.

Fachada de madera en color rojo, letreros negros y serigrafía dorada le dan la apariencia de un museo. Atravesar la puerta es como regresar al pasado, como volver a la época en la que cada medicina era poco menos que un truco de magia. Desde el número 148 de la calle Alcalá, la farmacia del Licenciado Saiz García lleva 85 años ofreciendo remedios a todo tipo de malestares. Sin embargo, más que por su antigüedad, este local ha pasado a la historia por inspirar felicidad a través de la pequeña pantalla entre 1991 y 1995. Su fachada y estética tradicional inspiraron «Farmacia de guardia», una de las series más exitosas y añoradas de la historia de la televisión en España.

Una tarde de toros cualquiera, el director Antonio Mercero se enamoró de la apariencia del local. Fue el paso previo para que Antonio Saiz, dueño del establecimiento, recibiera una llamada de Antena 3: «Me preguntaron si podía cederles imágenes de la farmacia porque Mercero estaba escribiendo la serie», recuerda. Saiz, de 72 años, cuenta que el productor y guionista entraba a su farmacia «sobre todo en la época de toros». «Venía a comprar pastillas para la tos o lo que fuera, porque era muy aficionado a los potingues. Yo al principio no lo reconocía, porque tampoco soy muy seguidor del cine ni la televisión».

Antonio recibió la noticia –y la oportunidad– con una mezcla de alegría y desconfianza. «Por una parte sí nos hacía ilusión. Pero, por otro lado, como las noticias de las farmacias en los periódicos tampoco eran muy allá, les dijimos que depende de para lo que se tratara». Saiz recrea la conversación con los representantes de la cadena: «Si es para hablar bien de la farmacia yo encantado. Si es para meterse con el gremio como muchas veces ha pasado pues personalmente no me interesaba».

Finalmente, fue el propio Mercero quien acudió a convencer al veterano farmacéutico. «Me dijo “Mira, estoy escribiendo la serie, hemos grabado en el estudio uno o dos capítulos y te los voy a mandar para que veas que es una serie simpática y que los farmacéuticos salen muy bien parados”». Por si no fuera suficiente, hubo otro factor que motivó a Antonio a colaborar con Antena 3: «Mi mujer fue amiga de la infancia de Conchita Cuetos. Habían vivido en el mismo barrio y se conocían. Fue otro punto positivo, porque ella le dijo: “Voy a hacer de farmacéutica, ya verás que bien nos lo vamos a pasar”. Era muy simpática».

Vita de la farmacia que recrearon en la serie de Antena 3. Foto: ABC

Vista de la farmacia que construyeron en los estudios de Antena 3. Foto: ABC

En contra de lo que pudiera parecer, Antonio no se hizo de oro porque la farmacia de Lourdes Cano imitara su apariencia. «No, en absoluto», ríe. «Todo siguió igual, lo que pasa es que la gente entraba a preguntar: “¿Lo han grabado aquí? ¡Uy! ¿Te habrán pagado derecho de antena?”. Yo no sé lo que es eso ni me interesaba, pero aquí venía la misma gente. No notamos nada en cuanto al negocio». Han pasado 18 años desde que la serie saliera de la parrilla, pero todavía hay gente que se detiene casi a diario a observar la farmacia. «Aún hay quien se hace fotos. Gente mayor que entonces era pequeña y se le quedó grabada la serie».

Más ‘vieja’ que Las Ventas

Hijo de farmacéuticos y marido de farmacéutica, explica que su padre inauguró la botica entre 1906 y 1908, aunque en un emplazamiento distinto. No fue hasta 1928 –tres años antes de que inauguraran la plaza de toros de Las Ventas– cuando el local comenzó a despachar en su actual ubicación, a tan solo 700 metros del coso madrileño. La vinculación de Antonio Saiz con su farmacia va camino de ser eterna. Él nació en la casa que tiene justo encima del local y, a sus 72 años, sigue en activo. «Los autónomos lo tenemos crudo. Hay que tener 35 años cotizados y todavía me falta alguno. Aunque yo he trabajado desde mucho antes, pero no tenía Seguridad Social».

El interior de la farmacia está a la altura de su codiciado exterior y se mantiene fiel a la estética vintage que la hizo famosa. Una báscula metálica («esta no falla», asegura) escolta el mostrador en su costado izquierdo. Por las paredes, frascos de cerámica blancos, albarelos, guardan literalmente la esencia de una forma de hacer farmacia minuciosa y artesanal. «Antes teníamos laboratorio, pero ahora hay que pedir permisos, tener una zona prácticamente estéril, salida de humos… Para las pocas fórmulas que se hacen ahora no compensa».

Más allá del boom de «Farmacia de guardia», este local está acostumbrado a verse en la pequeña pantalla. Antes de que Antena 3 decidiera recrear el establecimiento en sus estudios, Televisión Española ya había grabado allí un programa. Más tarde, en pleno siglo XXI, Vodafone rodó uno de sus anuncios.

El 28 de diciembre de 1995 se emitió el último de los 169 capítulos de la serie. Aquel jueves –día de los Inocentes– la farmacia más célebre de la historia bajó la persiana reuniendo frente al televisor a 11,5 millones de personas, un récord de audiencia que sigue vigente 18 años después. En 2010 se estrenó en televisión la película «La última guardia», que siguieron 3.122.000 espectadores y acumuló un 16,2% de share. Iñaki Baraibar fue uno de los personajes de la emblemática serie que inspiró el local de Antonio Saiz. Él hacía de «El marmota»: «Entré con casi ocho años y terminé con trece o catorce. Fue genial, porque era un niño viviendo un mundo de mayores. Teníamos muy buena relación entre nosotros y con Mercero también». Iñaki tiene hoy 31 años y trabaja en banca. Del director y guionista guipuzcoano recuerda su habilidad para llevar al joven reparto de la serie. «Tenía muchísima mano con los niños. Imagínate, con ocho años nos equivocábamos continuamente pero conmigo nunca tuvo una mala palabra, todo eran buenas maneras, no perdía los nervios. Era un tío encantador, muy trabajador y de vez en cuanto le gustaba hacer sus cameos», rememora.

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Texto por: Jorge Sanz Casillas

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2 Respuestas to “La farmacia que siempre será de guardia” Subscribe

  1. car 8 febrero, 2014 en 23:42 #

    El dueño no es Manuel Sáiz, su Nombre es Antonio

    • Madrilánea 9 febrero, 2014 en 0:10 #

      En efecto, así es. Ya hemos corregido el error. Disculpe las molestias y muchas gracias por leernos.

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