Turismo y toros: una combinación necesaria


Las últimas decisiones tomadas por el Ayuntamiento de Madrid respecto al mundo taurino disgustan tanto a empresarios como a aficionados

Desde que el Ayuntamiento de Madrid pasó a manos de Manuela Carmena, la situación del mundo taurino de la capital ha vivido algunos cambios. En primer lugar, la alcaldesa decidió retirar en septiembre la subvención que recibía la Escuela de Tauromaquia Marcial Lalanda, de titularidad pública. Pero el consistorio fue más allá, y eliminó de su página web de turismo la parte de toros, lo que conllevó muchas críticas. En este punto comienza un debate sobre la importancia que las actividades taurinas tienen en el turismo de Madrid. ¿Son en realidad los toros un atractivo para los visitantes?

Una de las actividades taurinas que más realizan los turistas que llegan a Madrid es una visita por su plaza de toros. Las Ventas Tour atrae cada año a miles de viajeros que buscan conocer mejor el mundo del toreo. Desde enero hasta octubre de 2015, fueron 71.142 las personas que realizaron esta visita por las instalaciones. De ellas, un 78% eran extranjeros, sobre todo franceses –casi 15.000–, italianos o procedentes de Reino Unido. Pero también fuera de Europa se interesan por el mundo del toro, ya que entre las nacionalidades de los visitantes a la plaza destacan los ciudadanos chinos, estadounidenses o brasileños, entre otros.

La plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Foto: E.C

La plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Foto: E.C

Pero no solo en Las Ventas se encuentra un atractivo turístico para los visitantes que llegan a la capital. Carlos Chaguaceda, director general de Turismo de la Comunidad de Madrid, asegura que, de las aproximadamente 70 explotaciones ganaderas que hay en el territorio en el que tiene competencias, catorce son visitables, lo que provoca un importante impacto en la vida económica de zonas como Valdemorillo o El Escorial, entre otras.

Respecto a la retirada por parte del Ayuntamiento de los toros de la página web de turismo, Chaguaceda reclama que no son las administraciones las que tienen que decidir lo que interesa o no a los visitantes. «Es un hecho innegable que una parte de lo que los extranjeros entienden como esencia de España, y por tanto de Madrid, está vinculado al mundo taurino. No me cabe duda de que un porcentaje de las personas que nos visitan quieren entenderlo», afirma.

Asociaciones y hosteleros también coinciden en la importancia del mundo de los toros en el turismo madrileño. Como la mayoría de los aficionados a este arte, no están conformes con las decisiones que está tomando el nuevo consistorio respecto a esta materia. Pedro del Cerro, vocal de la junta directiva de la asociación El Toro de Madrid, considera que se está sufriendo un «ataque sistemático» por parte del Ayuntamiento, pese a que en el fondo son conscientes de la trascendencia que tienen los toros en una ciudad como Madrid. «Saben que durante la temporada, fuera de feria –en feria es más difícil conseguir entrada– van numerosos turistas siempre que hay festejo en Las Ventas. Saben que el tour y el museo de la plaza son muy visitados, que todos los días hay turistas haciéndose fotos en la Plaza. Pero lo ignoran, quieren borrar la tauromaquia de nuestra cultura», lamenta.

«Vivimos de la plaza de toros»

Los bares de los alrededores de Las Ventas, por otro lado, son quizás los que más notan el interés de los turistas –y de los que no lo son– por el mundo taurino. César Alonso es propietario desde hace 16 años de un local situado frente a la plaza en el que durante los meses de invierno no suelen coincidir más de diez personas a la vez. «Para mí la afición taurina es muy importante, nosotros vivimos de la plaza de toros. En invierno, mantener esto me cuesta dinero. Si no fuera por la plaza de toros yo ya no estaría aquí, porque esto cuesta mucho levantarlo».

Unos metros más abajo, sin separarse demasiado de Las Ventas, hay otro bar vinculado al mundo taurino, como la mayoría de los que reinan en este barrio. Sus propietarios, los hermanos Antonio y Carlos Blanco Navarro, aseguran que la época en la que más trabajo tienen es sin duda en mayo, en la Feria de San Isidro. Ante la atenta mirada del único cliente que tienen en ese momento, explican entusiasmados cómo se viven estas fiestas. «Es un mes prácticamente entero, en el que cada día vienen a la plaza miles y miles de personas, y después se mueven por todos los bares de la zona. Menos mal, porque el resto del año estamos muertos, esto está vacío», manifiesta Antonio Blanco.

Estos hermanos también creen en el atractivo que provocan los toros en los turistas. «Todos los años viene mucho extranjero, nosotros conocemos a unos de México, que ya son amigos, que vienen todos los años adrede para San Isidro y se quedan aquí prácticamente durante toda la feria», afirma este hostelero. Sin embargo, sostienen que cuando hay conciertos en Las Ventas no se obtienen los mismos resultados, ya que el público suele ser más joven y con menos medios, además de dedicarse a esperar en la cola para poder coger un buen sitio en la plaza.

Respecto a los posibles ataques que el equipo de Carmena pueda llevar a cabo contra los toros, los hosteleros coinciden en que no tienen miedo, aunque sí respeto. «La alcaldesa debería estudiar la cantidad de gente a la que le gustan los toros, y reflexionar también sobre todos los que viven de eso, que son muchísimos», finaliza Antonio Blanco.

Tags: , , , , , , , , , , , , , ,

2 Respuestas to “Turismo y toros: una combinación necesaria” Subscribe

  1. Alex 5 febrero, 2016 en 16:48 #

    Los extranjeros que visitan por casualidad Las Ventas salen horrorizados al ver como masacran a los toros, los extranjeros que visitan Madrid no van en especial a ver corridas de toros, madrid tiene muchas otras cosas que mostrar como cualquier ciudad donde no hay corridas de toros, si las corridas de toros se acabaran, los turistas igual seguirían visitando la ciudad, el querer justificar las corridas por el tema económico realmente es una aberración, sin duda si en en cualquier ciudad quisieran dar espectaculos de combatientes cual coliseo romano, seguramente tendría turismo para ese espectáculo sangriento, pero eso ya no es de esta época, matar como espectáculo es anacrónico y la sociedad en movimiento con la misma moral social rechaza la violencia contra los animales.

    Es hora de propender por un cambio radical, desincentivar toda la barbarie que circunda la tauromaquia y alejar de la ciudad esa #MarcaEspaña rancia, lejos de la violencia y reivindicar los sectores turisticos como en cualquier ciudad moderna del mundo.

  2. Yolanda 13 febrero, 2016 en 19:26 #

    La retirada por parte del Ayuntamiento de los toros de la página web de turismo lo unico que demuestra es arbitrariedad e incultura. La opcion debe estar, luego cada cual es libre de ir o no, como en cualquier otro espectaculo. ¡¡ Basta ya de censuras !!

Deja un comentario

Ruta literaria por el corazón de Madrid

Reuniones de escritores, librerías de mujeres o periódicos desaparecidos convierten a la capital en un centro cultural

Librería Mujeres, el eterno bastión del feminismo

El establecimiento acoge todas las voces del feminismo y sigue siendo un escenario para el debate, la lucha y la reivindicación

Las librerías que recogen los libros que tú ya no quieres

En la capital cada vez existen más librerías que buscan rescatar aquellos libros que llevan años sin ser leídos. Las donaciones de bibliotecas y particulares les permiten «revenderlos» a precios asequibles

BookCrossing: los libros sin techo

Abandonar ejemplares en lugares públicos para que los recojan personas desconocidas y regresarlos a otro sitio agotada la lectura es la esencia de esta práctica

«Eso de la nueva poesía es una estupidez»

El poeta y agitador cultural argentino Carlos Salem lleva doce años animando semanalmente recitales nocturnos en bares de la capital. El novedoso formato poético que introdujo en nuestro país lleva varios años de crecimiento imparable

El patio Aleatorio de los poetas

Todos los miércoles, en el bar situado en el número 7 de la calle Ruiz, el escritor Carlos Salem coordina una jam de poesía en la que voces jóvenes y adultas se unen a través del verso