La Estrella de la Muerte, en pleno centro de Madrid


La característica estación espacial de Star Wars está siendo impresa en 3D a la entrada del parque del Retiro, en la esquina de Alcalá con Alfonso XII
estrella

El cubo que contiene la impresora 3D, situado enfrente la Puerta de Alcalá

El arma más peligrosa de la galaxia está muy cerca. Tan cerca que el lector casi podría tocarla si el cubo de cristal que la protege no se lo impidiese. El pasado sábado 10 de diciembre, la capital española amaneció al son de un susurro que se extendía por las esquinas. No demasiado alto, tan solo un rumor que recorría las calles y que se deslizaba por entre los oídos de los madrileños como el vapor de sal de las olas del mar que se eleva en el aire antes de romper en la orilla. Era la calma que precedía a la tormenta, al aluvión de mensajes incrédulos y de sorpresas descontroladas: La Estrella de la Muerte estaba siendo construida en Madrid.

«Construida» tal vez no sea la palabra adecuada. Sería más acertado decir «impresa». Y es que con los avances tecnológicos de los últimos años, cualquiera podría pensar que se encuentra dentro del universo «Star Wars». Impresa, sí, por raro que suene. En estos momentos la impresora 3D más grande del mundo está produciendo a escala reducida la estación espacial más famosa del cine. Y en el mismo centro de la ciudad.

Se espera que la impresión finalice este mismo viernes 23 de diciembre, después de dos semanas de trabajo constante. Durante todo este tiempo los vecinos del barrio del Retiro han podido presenciar cómo ha ido evolucionando esta campaña publicitaria revolucionaria. Todo comenzó una mañana. En la esquina que une las calles de Alcalá y Alfonso XII apareció un cuadrilátero enorme de cristal, vacío, orientado de cara hacia el mítico portón construido por Carlos III. Los técnicos que lo estaban montando parecían pensar en la letra de la canción: «Ahí está, ahí está, viendo pasar el tiempo». De inmediato la maquinaria se puso a funcionar. Un artefacto enorme, muy pesado, se movía de manera cíclica y acompasada dentro del cubo gigante y hacía aparecer las primeras láminas de la esfera. La única pista que permitía aclarar de qué iba todo aquello, el cartel colocado justo encima. Rezaba: «Rogue One: una historia de Star Wars».

El ingeniero que lo ha hecho posible

Leonard Dodd es el responsable de todo. Él es el ingeniero que ha diseñado la máquina que está llevando a cabo la impresión. En estos momentos se encuentra en Madrid, supervisando el proyecto y encargándose de que nada se tuerza y de que la representación acabe siendo lo más fidedigna posible. En una charla cordial comenta que su impresora «es la más grande del mundo, pero de todas formas la hemos tenido que modificar para poder realizar la labor. Su cabeza es más grande de lo normal porque necesitamos que pueda crear texturas mucho más elaboradas. Queremos que nuestra estrella se parezca lo máximo posible a la de las películas».

La iniciativa nació del acuerdo que llevaron a cabo el Ayuntamiento de Madrid y The Disney Company Iberia. El objetivo era promocionar la película que se estrenó el pasado 15 de diciembre, «Rogue One: Una historia de Star Wars», y que recaudó, en su primer fin de semana, 278 millones de euros a nivel mundial. Con Leonard Dodd contactó la empresa Global Supply, que le explicó lo que pretendían hacer y trató de meterle en el proyecto. «Me dijeron que era un esfuerzo global entre América y España. Escogimos Madrid porque es la capital y una de las ciudades más interesadas en impresiones 3D del mundo, lo cual me hace sentir muy orgulloso de mi trabajo». Además, es el único lugar del mundo en el que se está haciendo. «Hay que tener en cuenta que ésta es una máquina única, no hay más que puedan hacer lo que hace ella. Montar un laboratorio en mitad de Madrid centro es algo inaudito y ésta es la primera vez que se hace un proyecto de este tipo».

Su trabajo, desde que comenzó a funcionar la maquinaria, consiste básicamente en supervisar que todo vaya bien. «Me paso dos veces al día a chequear que todo esté en su sitio, a limpiar la cabeza de la impresora y a revisar la velocidad de la impresión. Tiene que ir todo más lento o más deprisa en función de la parte que se esté imprimiendo. Soy como un director de orquesta: compruebo la altura, la velocidad, la temperatura y demás cosas».

estrella

La impresora que ha creado la Estrella de la Muerte

Todo un reclamo turístico

La Estrella de la Muerte está siendo impresa en poliéster termoplástico (PLA), medirá dos metros de diámetro y pesará más de 100 kilos. La impresora trabaja las 24 horas del día y, en total, hay tres personas encargadas de vigilar que todo vaya bien. Se turnan y pasan períodos de ocho horas seguidas frente al cubo de cristal. «Nuestro trabajo consiste en vigilar e intentamos que todo siga el plan. En concreto, comprobamos que los calefactores no se apaguen y que la máquina no deje de funcionar».

«Los datos que nos han dado, por si alguien nos pregunta, son que es de las máquinas más precisas del mundo. Es capaz de imprimir a 1 milímetro, y su cabezal está a 180 grados centígrados». Mucha gente se detiene para contemplar la obra, algunos no saben qué es lo que están mirando, pero otros sin embargo lo tienen clarísimo. De hecho, son muchos los que han realizado largos viajes para poder hacerse una foto junto a la famosa arma galáctica. «Por aquí ha pasado muchísima gente. Hay momentos del día en los que yo me coloco aquí, mirando hacia la Puerta de Alcalá, y no alcanzo a ver lo que se está imprimiendo de la de gente que hay por en medio» comenta uno de los encargados de la vigilancia.

De entre todos los curiosos, hay algunos fanáticos dispuestos a todo por contemplar unos segundos la copia de la estación espacial. «Vino un hombre que decía haber cogido un bus desde Cantabria únicamente para hacerse una foto aquí. Y otro, que viajaba desde Venezuela por otros asuntos, al enterarse de que se estaba imprimiendo esto en Madrid, se desvió un poco solo para pasarse a echar un vistazo».

Madrid se ha convertido durante las últimas dos semanas en uno de los centros turísticos más apetecibles para los seguidores de la saga de «Star Wars». El sábado 24, la Estrella de la Muerte estará concluida, cada vez queda menos para poder visitarla. Por primera vez en siglos, la Puerta de Alcalá observa celosa como una intrusa le roba el protagonismo y los flashes. Por suerte para ella, no se quedará eternamente.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Texto por: Luis Herrero

Ver los artículos de Luis Herrero

Una respuesta to “La Estrella de la Muerte, en pleno centro de Madrid” Subscribe

  1. Papaya's 24 diciembre, 2016 en 13:27 #

    Por primera vez en siglos, la Puerta de Alcalá observa celosa como una intrusa le roba el protagonismo y los flashes. CRACK

    Buen periodista mejor persona

Deja un comentario

Ruta literaria por el corazón de Madrid

Reuniones de escritores, librerías de mujeres o periódicos desaparecidos convierten a la capital en un centro cultural

Librería Mujeres, el eterno bastión del feminismo

El establecimiento acoge todas las voces del feminismo y sigue siendo un escenario para el debate, la lucha y la reivindicación

Las librerías que recogen los libros que tú ya no quieres

En la capital cada vez existen más librerías que buscan rescatar aquellos libros que llevan años sin ser leídos. Las donaciones de bibliotecas y particulares les permiten «revenderlos» a precios asequibles

BookCrossing: los libros sin techo

Abandonar ejemplares en lugares públicos para que los recojan personas desconocidas y regresarlos a otro sitio agotada la lectura es la esencia de esta práctica

«Eso de la nueva poesía es una estupidez»

El poeta y agitador cultural argentino Carlos Salem lleva doce años animando semanalmente recitales nocturnos en bares de la capital. El novedoso formato poético que introdujo en nuestro país lleva varios años de crecimiento imparable

El patio Aleatorio de los poetas

Todos los miércoles, en el bar situado en el número 7 de la calle Ruiz, el escritor Carlos Salem coordina una jam de poesía en la que voces jóvenes y adultas se unen a través del verso