El Rastro, un trampolín para los artistas que buscan conquistar Madrid


El mercado dominical es un imán para madrileños y turistas. Los músicos aprovechan la concentración de gente para darse a conocer en un entorno alegre y relajado

L os domingos, muchos madrileños y visitantes de la capital española tienen una cita casi impostergable: hacerse presentes en el barrio de La Latina para recorrer uno de los mercados más importantes de la ciudad. El Rastro, ese sitio tan mencionado en las canciones del cantautor Joaquín Sabina, se llena semanalmente de gente que va en busca de ofertas en ropa usada, artesanías, discos viejos y otras curiosidades que es posible encontrar allí.

MIRA 2

Palas, planchas y objetos de uso cotidiano, usados para formar un grupo musical en El Rastro

Pero, además de esta colorida escena, El Rastro es también un punto de encuentro de artistas españoles y extranjeros que aprovechan la concentración de gente para captar al público dominical que suele estar más relajado y mejor predispuesto que en el metro de lunes a viernes. Uno de ellos es Ramón Mirabet, un cantautor catalán que logró hacer conocido su nombre en la colorida y exótica Barcelona, pero que se propuso como un objetivo claro el de difundir su música en Madrid. Y, para ello, eligió un camino que le sonaba familiar por haberlo recorrido durante años: volver a tocar en la calle –como había hecho en sus inicios- para dar su nombre a conocer. El lugar elegido fue El Rastro.

“Sucede que en Barcelona tenemos un público firme, pero fuera de Cataluña no nos conocen mucho. Por eso, se me ocurrió ir a tocar a El Rastro para convocar más gente para la fecha que teníamos en una sala de Madrid”, cuenta a Madrilánea Mirabet, que recuerda con una sonrisa la experiencia de hacer música para los transeúntes de La Latina.

En medio de su concierto en la ciudad, Mirabet -emocionado- tomó el micrófono para hacer una pregunta a su público: «¿Cuántos de vosotros me habéis escuchado por primera vez aquel domingo en El Rastro?». Grande fue su sorpresa al observar la gran cantidad de manos levantadas.

-¿Cuáles eran sus principales miedos cuando decidieron aventurarse a tocar en Madrid?

-Temíamos mucho que vinieran apenas 50 o 100 personas a vernos y que la sala quedara casi vacía. Pero finalmente, en parte también gracias a la difusión que hicimos tocando en la calle, superamos las expectativas que teníamos y logramos llenar una sala de 1.000 personas en la capital española.

A sala llena, el concierto de Mirabet en Madrid

-¿Cómo surgió la idea de tocar en la calle para convocar más gente?

-Durante seis años estuve tocando en la calle por toda Europa. Era cuando recién comenzaba en el mundo de la música, así que tengo una larga experiencia en eso. Y lo que ocurrió es que estaba en Madrid con días libres y, como no sé estar de brazos cruzados, se me vino a la mente esa idea.

-¿Por qué eligieron El Rastro como sitio para tocar?

-En realidad, lo que quería era un sitio donde hubiese mucha gente y, especialmente, que sea gente de Madrid. Y El Rastro es un lugar a donde la gente habitualmente va menos apurada y sin tanta prisa, a diferencia por ejemplo del metro.

-¿Cómo fue la experiencia de ese domingo en la calle?

-En principio, me daba mucha pereza volver a tocar en la calle después de tantos años de no hacerlo. Intenté hacerlo en Madrid, pero la policía me llamó la atención porque aquí no está permitido utilizar el amplificador. Pero insistí y lo pude hacer y me gustó mucho la respuesta que obtuve por parte de la gente. Recuerdo que ese domingo llovía mucho y hasta una chica me cubrió con su paraguas para que pudiera seguir tocando. Luego, salió el sol y ese fue un momento lleno de magia. Son esas cosas que, una vez que pasan los años, todavía las recuerdas.

-¿Qué resultados obtuviste?

-Finalmente, logré meter mucha gente de la que vino a escucharme a El Rastro en la Sala But, que fue donde hice el concierto en Madrid. Y hasta alcancé a llenarla.

<div class=”fb-video” data-href=”https://www.facebook.com/RamonMirabet/videos/1144873685568039/” data-width=”606″ data-show-text=”false”><blockquote cite=”https://www.facebook.com/RamonMirabet/videos/1144873685568039/” class=”fb-xfbml-parse-ignore”><a href=”https://www.facebook.com/RamonMirabet/videos/1144873685568039/”></a><p>Madrid esta vivo</p>Publicado por <a href=”https://www.facebook.com/RamonMirabet/”>Ramon Mirabet</a> en Jueves, 10 de noviembre de 2016</blockquote></div>

-¿Piensas volver a tocar en Madrid?

-Volveremos a Madrid este año. Este es nuestro principal objetivo para 2017.

Ramón Mirabet, de hecho, ya tiene una fecha para tocar este año. El próximo 26 de mayo dará nuevamente un show en la capital española. Las entradas aún están en venta y las expectativas son altas, pero en caso de necesitar un «empujoncito» para completar la sala, el artista ya conoce un camino posible: tomar su guitarra, caminar rumbo a La Latina y dirigirse a la feria dominical para conquistar a la gente de la manera humana y tradicional que existe en el mundo.

Tags: , , , , , , , , , ,

Texto por: Guadalupe Piñeiro Michel

Ver los artículos de Guadalupe Piñeiro Michel

3 Respuestas to “El Rastro, un trampolín para los artistas que buscan conquistar Madrid” Subscribe

  1. Lucia 18 enero, 2017 en 15:21 #

    Un hermoso retrato de Madrid y un ejemplo de vida..!

  2. Mercedes 22 enero, 2017 en 13:22 #

    Sin dudas, luego de leer este artículo, no me perdería una visita a El Rastro, ni un concierto de Ramón Mirabet, en mi próxima visita a Madrid!

  3. Nicolas 22 enero, 2017 en 13:24 #

    Excelente nota! Qué ganas de recorrer Madrid!

Deja un comentario

Ruta literaria por el corazón de Madrid

Reuniones de escritores, librerías de mujeres o periódicos desaparecidos convierten a la capital en un centro cultural

Librería Mujeres, el eterno bastión del feminismo

El establecimiento acoge todas las voces del feminismo y sigue siendo un escenario para el debate, la lucha y la reivindicación

Las librerías que recogen los libros que tú ya no quieres

En la capital cada vez existen más librerías que buscan rescatar aquellos libros que llevan años sin ser leídos. Las donaciones de bibliotecas y particulares les permiten «revenderlos» a precios asequibles

BookCrossing: los libros sin techo

Abandonar ejemplares en lugares públicos para que los recojan personas desconocidas y regresarlos a otro sitio agotada la lectura es la esencia de esta práctica

«Eso de la nueva poesía es una estupidez»

El poeta y agitador cultural argentino Carlos Salem lleva doce años animando semanalmente recitales nocturnos en bares de la capital. El novedoso formato poético que introdujo en nuestro país lleva varios años de crecimiento imparable

El patio Aleatorio de los poetas

Todos los miércoles, en el bar situado en el número 7 de la calle Ruiz, el escritor Carlos Salem coordina una jam de poesía en la que voces jóvenes y adultas se unen a través del verso