La fotografía como juego y hallazgo


La fotógrafa Cynthia Estébanez estrena en Tetuán su proyecto de exposiciones itinerantes de fotografías a pie de calle que buscan «mirar el mundo con ojos de niño»

«Lugares donde parece no suceder nada pero que sin embargo sucede mucho sin ser visto, como el árbol que crece, los quehaceres de los animales, el viento que renueva energías… Emulando el entorno de las calles aparentemente tranquilas donde el artista, oculto, crea motivado por esas primeras horas matutinas, sin apenas ruido en la calle. Imagen inspirada en los hábitos reconocidos de una artista que admiro.

Lugares que evocan escenas de cuento y fábula. En los que pasear e imaginar»

Exposición de fotografías de Cynthia Estébanez en la calle Veza Foto: Cynthia Estébanez

Exposición de fotografías de Cynthia Estébanez en la calle Veza     Foto: Cynthia Estébanez

Éste es el texto con el que la fotógrafa Cynthia Estébanez (Barakaldo, 1990) presenta la exposición que desde el 22 de diciembre resiste a los elementos en la valla de un solar en la calle Veza y pone un punto de magia en el día a día de los vecinos de Tetuán. Las imágenes, tratadas con mimo y dispuestas con el mismo celo que si de una exposición en galería se tratase, intentan despertar un fogonazo de curiosidad hacia esos lugares de los barrios que a fuerza de rutina acaban convirtiéndose en agujeros negros a los que nadie mira. Es la obsesión que guía la cámara de Cynthia, «¡quién pudiera volver a mirar el mundo con ojos de niño!».

En un solar sucio, entre bloques de ladrillo, Cynthia descubre un acicate para la imaginación y trata de que sus vecinos puedan hacer algo parecido: sugerir los contornos de una historia, una asociación de imágenes, poner un trozo de naturaleza a pie de calle. «Los solares me parecen lugares muy especiales que pueden pasar desapercibidos. Elegí ese en concreto para empezar el proyecto por la vegetación que tiene, por las formas que crean los edificios, por cómo pega la luz del sol al atardecer. Si elijo un lugar en la calle para poner un proyecto es porque admiro ese lugar».

 

La fotógrafa Cynthia Estébanez Foto: Óscar Arribas

La fotógrafa Cynthia Estébanez      Foto: Óscar Arribas

CIUDAD DE NIÑOS

Es una fotógrafa empeñada en descubrir el mundo de nuevo, en recuperar la atención y en hacer que sus obras de arte interactúen con los otros, especialmente con los más próximos, con los vecinos. Buena parte de sus proyectos giran en torno a esta idea. En colaboración con Aprende tu Barrio, la asociación Moenia y la fundación Balia por la Infancia emprendió el proyecto de participación infantil Madrid También es Nuestra, al que aporta una serie de fotografías bajo el título «Ciudad de niños».

Esta aventura la llevó a pasearse por Tetuán durante más de un año para indagar en las peculiaridades del barrio y fotografiarlas de la forma lo más sugerente y evocadora posible. Esas fotografías se utilizan después en los talleres de Madrid También es Nuestra para que los niños enreden con ellas, se sorprendan con su entorno, exploren su barrio a través de imágenes y construyan historias. La magia de esta idea va en dos direcciones, y Cynthia reconoce que muchas veces fue ella la sorprendida por cómo los niños miraban y leían sus fotografías.

Una vecina de Tetuán delante de la exposición Foto: Cynthia Estébanez

Una vecina de Tetuán delante de la exposición       Foto: Cynthia Estébanez

AGUJEROS EN LA CIUDAD

Su peculiar forma de entender el arte ya la tiene trasteando con nuevas ideas similares que pondrá en marcha los próximos meses. A la exposición de la calle Veza todavía le quedan un par de semanas de permanencia antes de convertirse en itinerante y pasar a la Puerta del Ángel. Después, tiene pensado llevarla al Barrio del Pilar, Vallecas, Usera, Ventas y Barrio de las Letras. Además se trae entre manos un nuevo proyecto llamado «Agujeros en la ciudad», en el que el juego y el placer del hallazgo tienen un protagonismo aún mayor.

La idea consiste en diseñar unas cajas negras con un visor circular y una fotografía translúcida en la parte de atrás. Esas cajas las irá colocando en grietas, en fachadas, en huecos, sin revelar dónde están situadas. «Tengo la intención de que la gente vaya paseando y se fije, le llame la atención la caja y se pare a observar. Me gusta la idea de que detrás de una fachada, a través de la caja, pueda verse un paisaje, y que la gente tenga un sentimiento de hallazgo». Ya ha colocado varias de estas cajas, que pronto han desaparecido: «Tal vez eso sea lo bonito, que sea algo fugaz».

En la mitología romana, Lucina era la diosa partera, la que traía los niños a la luz. No es muy distinto el objetivo que persigue Cynthia con sus fotografías: sacar de los viandantes el niño que llevan dentro para que jueguen y curioseen con lo que les rodea.

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Texto por: Bernardo Álvarez-Villar

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