El barrio de Rejas: diez años de lucha por una educación pública e inclusiva


Esta zona de San Blas-Canillejas no tiene un Instituto Público de Secundaria y pertenece a uno de los tres distritos que no disponen de un centro adaptado a niños con movilidad reducida
Parcela donde está previsto que se construya el Instituto del barrio de Rejas. Fotos: Cedidas por Alberto Arkones Pelaz

Parcela donde está previsto que se construya el Instituto del barrio de Rejas. Fotos: Cedidas por Alberto Arkones Pelaz

Hace más de una década que el barrio de Rejas está en continuo crecimiento, como muestra el gráfico inferior. Tanto, que su población es la que más ha aumentado de todo el distrito de San Blas-Canillejas, sin embargo, en esta zona del este de Madrid no hay ningún Centro de Educación Pública Secundaria adaptado a niños con movilidad reducida; el barrio de Rejas tampoco tiene un Instituto Público de Educación Secundaria. «El barrio lleva pidiendo un instituto más de diez años» y bajo estas demandas se construye el reclamo de la Plataforma Instituto en Rejas ¡YA!

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«Nuestros chavales son los que sufren el día a día», lamenta Alberto Arkones Pelaz, portavoz de esta Plataforma creada hace cuatro años, «no estamos pidiendo una discoteca ni un campo de golf, no estamos pidiendo un capricho, estamos pidiendo un bien de primera». Pero, cuatro años después, los 1.640 chicos y chicas de entre 10 y 19 años del barrio de Rejas, siguen sin un Centro de Secundaria, según los últimos datos demográficos de la Subdirección General de Estadística del Ayuntamiento de Madrid. Los niños con discapacidad motriz con la misma franja de edad, e incluidos entre los 17.648 chicos que hay en total en el distrito San Blas-Canillejas, también carecen de un instituto público de secundaria que esté adaptado a sus necesidades.

La alternativa más cercana para suplir el vacío educativo en el barrio de Rejas está en el Instituto Alameda de Osuna, para niños sin necesidades especiales; y en el Instituto Salvador Dalí, de escolarización preferente para alumnos con movilidad reducida. Ambos centros son de educación secundaria, pero «llegar hasta allí es una auténtica odisea», asegura el padre de Pablo, un niño del barrio de Rejas que es alumno del IES Salvador Dalí. «Cada día cogemos el coche y hacemos unos 20 kilómetros, diez para ir y otros diez para volver, y eso cuando no hay atasco», afirma, «en transporte público se tarda casi dos horas, sus amigos viven por la zona del instituto (Ciudad Lineal) y para que se vean fuera del horario escolar es complicado».

En el otro caso, la ruta escolar que tienen que hacer los chicos del barrio de Rejas hasta el centro más cercano, el Instituto Alameda de Osuna, ha sido «uno de los logros más recientes» que ha conseguido la Plataforma Instituto en Rejas ¡YA!, en palabras de su portavoz Alberto Arkones, quien defiende que esto «no soluciona el problema, el objetivo es que puedan estudiar en su barrio». También padre y afectado, explica que el resto de los niños no pueden hacer uso de la ruta y los que pueden, tardan «más de una hora en llegar cuando llueve o hay rebajas. «No tenemos ningún recurso en educación secundaria pública, pero somos un barrio que tiene todo tipo de centros comerciales», denuncia.

Aunque desde la Dirección General de Educación Infantil, Primaria y Secundaria de la Comunidad de Madrid son conscientes de la situación, prefieren guardar silencio cuando se les pregunta al respecto. Un silencio que confronta con el ruido que han generado los padres con niños afectados. «El problema que hay en Rejas lo hay en otras zonas de Madrid, pero solo escuchan a los que hacen ruido, los que no pues prácticamente no existen para ellos», explica Alberto Arkones, cauteloso por la demora de la construcción del futuro Instituto Público de Secundaria de Rejas.

«La primera promesa nos la hizo Belén Aldea (exdirectora del Área Territorial de Madrid-Capital) y nos dijo que el Instituto estaría funcionando para septiembre de 2017, la segunda la hizo el Consejero de educación, Rafael Van Grieken, y nos confirmó para septiembre de este año, luego fue la Directora de Infraestructuras Elena Marroig en una comisión de la Asamblea de Madrid que estaría a lo largo de 2018», narra el portavoz de la Plataforma, «son tres promesas incumplidas y esperamos que finalmente en septiembre de 2019 se cumpla». La solución a este problema que lleva años presente en la zona del distrito San Blas-Canillejas ya tiene ubicación: una parcela de la calle Deyanira, esquina con la calle Arrastraría, pero falta que comience su construcción.

Hace un mes la Consejería de la Comunidad de Madrid comunicaba de forma no oficial que la licitación de la obra sería inminente, pero «ahora tenemos asignada una cantidad para los presupuestos de 2019, que ya teníamos para 2018, y vamos a llegar a diciembre y no se han gastado», dice Alberto Arkones, «no sé si gastarán algo de aquí al 31 de diciembre; lo dudamos, porque normalmente cuando se da un presupuesto en infraestructuras educativas públicas la Comunidad de Madrid no ejecuta ni el 60%, sin embargo, se gasta todo el dinero que se le da a la privada-concertada», denuncia el también miembro de la Plataforma en Defensa de los Centros Públicos de Calidad.

La Plataforma IES de Rejas en el Salón de Plenos de la Comunidad de Madrid. Foto: Cedida por Alberto Arkones Pelaz

En vísperas del anuncio de la licitación y después de movilizaciones y presiones vecinales, ahora el barrio de Rejas teme por una última cuestión, así lo traslada el portavoz de la Plataforma Instituto en Rejas ¡YA!: «la construcción por fases es un gran problema, no ayuda a realizar un aprendizaje con normalidad y daña la reputación de la educación pública porque hay muchos padres que se piensan si meter a sus hijos en centros con obras», explica, «las exigencias sobre la situación de la parcela, la calificación y su tamaño han sido mayores porque se construirá como centro público».

Es posible que para el curso escolar 2019/2020 el Instituto de Rejas sea el primer Centro Público de Educación Secundaria del barrio, además del único de todo el distrito que esté adaptado para niños con movilidad reducida. Sin embargo, desde la Plataforma apuntan a «la falta de planificación» como origen del conflicto. «No han pensado que los chavales iban a crecer, el barrio está cubierto con colegios de educación infantil, y de primaria solo hay uno que puede acoger a menos de un cuarto de la población». Pero los vecinos del barrio y la Plataforma Instituto en Rejas ¡YA! se muestran optimistas a la espera del «tirón de las elecciones» de 2019. Mientras tanto, seguirán alzando la voz para lanzar un mensaje claro: «Les invitamos a que hagan un centro modélico atendiendo también a los niños con discapacidad motriz y que lo hagan en un tiempo relativamente rápido».

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Texto por: Belén García-Pozuelo

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