La iniciativa que quiere solidarizar los comercios de Madrid


El pasado mes de octubre nació la red Nexos con el objetivo de que los negocios del distrito de Moncloa-Aravaca se unan para ofrecer microservicios gratuitos necesarios para los vecinos

 

La frutería «Mi Huerta» participa en la red Nexos. Fotos: M. Campillo

Cada vez son más los madrileños que, lentamente, abandonan los comercios de barrio de toda la vida por acudir al calor de los aglomerados centros comerciales y grandes superficies, en las que todo está al alcance de la mano. Se deja a un lado al tendero por bolsas de plástico translúcidas llenas de fruta que uno mismo pesa en la balanza electrónica. Los pasteles se encuentran en la sección de ultracongelados y el cajero que atiende es cada día distinto. Además, de camino a casa, y con el carro todavía cargado, opta por acudir a una cadena multinacional de hamburguesas para comprar un menú para llevar –con refresco sin azúcar– para cenar en casa.

Esto ha provocado que el acto tan habitual en la vida de cualquiera como el de hacer la compra haya perdido el romanticismo propio de los comercios de barrio. Estos pequeños locales en los que la atención es tan personalizada se van perdiendo, y apenas son unos pocos los supervivientes que a día de hoy existen. El trato exquisito huye de las aglomeraciones y las prisas del Black Friday, y prefieren una atención de calidad, buscando el detalle. Los distritos, en gran medida, dependen de los negocios que los copan a ras de calle, y es por ello por lo que desde la ONG Solidarios han intentado hacer de los barrios un lugar mucho más cercano y amistoso.

Bajo la iniciativa de la organización nace la red Nexos, que busca locales situados en el madrileño distrito de Moncloa-Aravaca y que estén dispuestos a devolver a la sociedad una pequeña parte de lo que les han dado a ellos durante tantos años. A través de microservicios, estos locales ofrecen a todo aquél que lo necesite pequeñas prestaciones de manera gratuita que, aunque en un momento puedan parecer simples, tienen un enorme valor para los vecinos más necesitados de la zona. Nexos, a su vez, bebe de la iniciativa denominada Le Carillon, que nació en Francia con el objetivo de convertir las ciudades en espacios más amigables y cercanos entre comerciantes y residentes.

«Actualmente tenemos 20 comercios, aunque todavía no aparecen todos en la página web» asegura Yésica Rosario, responsable del programa. La iniciativa nació hace algo más de un mes, y cada vez son más los negocios que quieren poder formar parte de Nexos. Curiosamente, la acogida entre los comercios del distrito ha sido tan buena que, de hecho, ha habido negocios de otras ciudades –como Zaragoza– que se han mostrado interesados en poder formar parte del proyecto. «Desgraciadamente todavía no estamos en estos lugares», pero Rosario dice que si hay interés en otros distritos o localidades de la Comunidad de Madrid «intentaremos darles todas las facilidades para incorporarse» a la red.

Así funciona la red Nexos

A través de un sistema de embajadores de la ONG Solidarios, los comercios son informados del proyecto y, de manera totalmente gratuita para ellos, pueden pasar a poder formar parte de la iniciativa. Aunque hace ya muchos meses que comenzaron los contactos entre la organización y los locales de Moncloa-Aravaca, no ha sido desde el pasado octubre cuando se ha oficializado la red. José sería el ejemplo de uno de los primeros que quiso formar parte de Nexos. «Llevo desde el año pasado, pero este mes ha sido cuando se ha realizado por completo», asegura junto a una de las balanzas de su frutería «Mi Huerta». José Adrián, dueño de la pastelería «Tart Tart», entró en el programa en el mes de mayo. Sin embargo, Armando, responsable de un bar con su mismo nombre, asegura que lleva formando parte del programa 40 años.

El orgulloso dueño del Bar Armando lo dice con tanta claridad porque, aunque Nexos no existiera entonces, desde que levantó la persiana ha estado ofreciendo muchos de los microservicios que se encuentran en la red. Algunas de estas prestaciones son tan habituales como utilizar el wifi del local, dar un vaso de agua o poder ir al aseo. En cambio, hay otras más llamativas, como poder enviar una carta desde el local, prestar el botiquín de primeros auxilios o algunas herramientas, poder recargar la batería del móvil, prestar un libro o el periódico o poder regalar un trozo de pan o piezas de fruta que no se vayan a vender. Todos estos microservicios son completamente gratis para aquellos que lo soliciten y suponen un esfuerzo económico mínimo para estos comercios solidarios.

«Los servicios más solicitados, por ejemplo, en los bares son el de acudir al servicio y pedir un vaso de agua, mientras que en una frutería predomina el de poderse llevar una pieza de fruta», asegura Rosario. Una de las claves de la red es que cada comercio ofrece prestaciones dependiendo de sus posibilidades. José Adrián, de «Tart Tart», no entrega trozos de pan a aquellos que lo soliciten, a pesar de que en la web aparezca que ofrece dicho favor, ya que lo que entrega son porciones de tarta. De esta forma, cada local puede dar aquello de lo que dispone, aunque no se encuentre dentro del catálogo de microservicios de Nexos. «Los comerciantes nos pueden trasladar sus sugerencias. Por ejemplo, nosotros no tenemos como microservicio el poder sentarse a descansar, pero si el dueño nos dice que lo puede ofrecer, nosotros encantados de incluirlo en la oferta» asegura la responsable del programa.

En todo momento un equipo de la ONG acompaña a los comercios en su aventura en el programa, proporcionándoles los materiales necesarios para identificarse en la red de locales solidarios, y ayudando y escuchando a los dueños de los mismos. Desde Solidarios, cada comercio recibe unas pegatinas para colocar en la puerta del local para que los transeúntes sepan que se encuentran ante un local perteneciente a Nexos. «Yo no las he querido poner», dice Armando, asegurando que no quiere pegatinas ni obligaciones. Aunque pertenece a la red, siempre ha estado aplicando la solidaridad en su día a día y con esta iniciativa no quiere que por poner unos adhesivos en la puerta estos gestos se conviertan en obligatorios.

Las pegatinas de la puerta de «Tart Tart». A la izquierda, el distintivo de la red Nexos. A su derecha, y de arriba a abajo, que ofrece el microservicio en espera, un trozo de pan y un vaso de agua

Falta de comunicación

Aunque la iniciativa lleva varios años en fase de desarrollo, fue el pasado mes de octubre cuando se oficializó. A pesar del enorme tiempo de preparación con el que contó, a día de hoy hay muy pocos vecinos del distrito madrileño de Moncloa-Aravaca que tengan constancia de esta iniciativa, y los propios comerciantes se quejan de la escasa difusión que el programa está teniendo. José, desde la frutería «Mi Huerto», asegura que solo acudió una mujer en una ocasión «a pedir fruta que no podía vender». «Solo han venido dos o tres personas a pedir agua», dice José Adrián, remarcando que espera «que se mueva un poco más».

Desde la ONG Solidarios, remarcan que son conocedores de este hecho, pero que ya están trabajando en ello. «Algunas personas lo conocen, pero no tantas como querríamos y estamos trabajando en ello. Queremos desarrollar el tema de la difusión para que todas aquellas personas que lo necesiten acudan a solicitar los microservicios», asegura Yésica Rosario. La red Nexos, además, cuenta con el apoyo económico de la Comunidad de Madrid, que les ayudan en «la creación de la página web –que hay que pagar para poder elaborar–, los materiales como pegatinas, la difusión del proyecto y el personal que da seguimiento y acompañamiento a los comerciantes», confirman desde Solidarios.

Tags: , , , , ,

Texto por: Manuel Campillo

Ver los artículos de Manuel Campillo

Sin comentarios.

Deja un comentario

Hablemos de derechos humanos

El Ayuntamiento de Móstoles celebra el 70 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos con una semana cargada de actividades culturales

Lavapiés despierta con protestas contra el desahucio de Pepi Santiago

Gracias al apoyo de los vecinos, fue paralizado por quinta vez el desalojo de la señora de 65 años y sus dos hijas

«Los ángeles de la guarda existen»

De lunes a viernes, los voluntarios del comedor social La Casita de Fuenlabrada trabajan sin descanso durante toda la mañana para ofrecer un plato caliente a personas sin recursos

Una historia de la posguerra en la cárcel de Torrijos

La residencia de ancianos situada actualmente en Conde de Peñalver se convirtió en prisión tras el estallido de la Guerra Civil. Uno de sus inquilinos más ilustres fue el poeta Miguel Hernández, quien compuso en los cuatro meses que pasó en su interior el poema de «Nanas de la cebolla»

La «nueva poesía» desborda las redes sociales

Los versos de autores jóvenes se abren camino en estas plataformas donde pueden alzar la voz y mostrar sus letras

Ciudad Lineal cierra el año como uno de los distritos con menos inversión

A finales de octubre, el sector lideraba la cola en cuanto a gasto ejecutado por las distintas áreas municipales