El Teatro La Latina: 100 años enriqueciendo la cultura española


Esta sala teatral ha presenciado la actuación de un gran número de actores reconocidos y ha acogido como espectadores a grandes personalidades de la política y la sociedad española
Una escena de la obra «Ramón del alma mía» en el Teatro La Latina en 1920/ Julio Duque

Una escena de la obra Ramón del alma mía en el Teatro La Latina en 1920. Foto: Julio Duque

 

Este viernes es el centenario del tradicional Teatro La Latina. Desde su nacimiento el 18 de enero de 1919, este espacio ha estado presente en gran parte de la historia de España. La República, la dictadura franquista y el paso a la democracia han sido tres de las más importantes etapas en las que la sala de actuaciones ha podido vivir y tener un papel relevante.

Fachada del Teatro La Latina. Foto: Maya Balanya

Fachada del Teatro La Latina. Foto: Maya Balanya

La emblemática fachada que todos conocemos no siempre estuvo dedicada a la difusión de cultura. El terreno comprendido entre la calle de Toledo y el Mercado de la Cebada en el que hoy está ubicado el edificio, anteriormente fue el soporte del Hospital de la Concepción de Nuestra Señora, fundado en 1499 por la escritora y humanista Beatriz Galindo junto a su marido. Galindo era conocida popularmente como «La Latina» por su erudición y su gran conocimiento del latín. El hospicio se convirtió en el núcleo en torno al cual comenzó a organizarse lo que en la actualidad es el barrio de La Latina, que desde entonces recibe su nombre en recuerdo a la mujer.

El hospital estuvo funcionando hasta que en 1904 se demolió debido a la necesidad de ampliar la calle de Toledo. El recinto fue entonces dividido en parcelas y vendido a particulares, convirtiéndose en 1906 en el Cinematógrafo de La Latina. En el año 1919 se inauguró por primera vez el teatro tal y como lo conocemos hoy en día, y es por ello que este año se celebra su centenario.

Los inicios del Teatro La Latina

La primera obra que se interpretó en el lugar fue el 1 de octubre de 1919. Abrió su primera temporada con las obras La Malquerida de Jacinto Benavente, y Tierra baja de Àngel Guimerà, que se estrenaron bajo la dirección artística del maestro Francisco de Viu, con los reconocidos actores de la época Manrique Gil y Gloria Torrea.

«Desde su fundación y durante los años 30, el teatro siguió funcionando como sala de representaciones, pero a partir de 1938, en pleno desarrollo de la Guerra Civil volvió a utilizarse como cine, en ocasiones con fines propagandísticos a favor del bando republicano», explican fuentes internas del Teatro La Latina.

Con la victoria del bando nacional, el edificio siguió ejerciendo como cinematógrafo hasta llegado el año 1945, en el que cambió de dueño, se reformó y se reabrió como teatro dos años más tarde.

Responsables del Teatro La Latina informan que durante el periodo comprendido entre 1962 y 1978 esta sala de representaciones se convirtió en una de las más populares de Madrid de la mano del empresario Matías Coslada, que daba cobijo a su compañía principal y titular, los verdaderos Cómicos de Madrid.

Tras atravesar una mala época, en 1978 Lina Morgan, que en ese momento tenía un gran éxito, alquiló y posteriormente compró el teatro. Lo reformaron y lo acondicionaron hasta que consiguieron convertirlo en el teatro de referencia de Madrid, donde se ofrecían sobre todo espectáculos de variedades que cosecharon un gran éxito entre el público y la crítica.

Cuando Lina Morgan era pequeña, siempre que pasaba por el teatro que estaba cerca de su barrio –La Latina– comentaba que algún día sería suyo y, aunque nadie se tomaba en serio las palabras de la actriz en ese momento, posteriormente demostró que todo lo que uno desea se puede conseguir. Los responsables del Teatro La Latina exponen que es difícil saber a ciencia cierta cuál es la obra con mayor éxito a lo largo de la historia, pero con toda probabilidad podría ser alguna de las representaciones de la artista.

 Lina Morgan delante del teatro de La Latina/ Gonzalo Cruz

Lina Morgan frente al Teatro La Latina. Foto: Gonzalo Cruz

Después de 32 años al mando del teatro, en 2010 la actriz decidió vendérselo a dos de las empresas teatrales más reconocidas en toda España: la madrileña Pentación, dirigida por el empresario Jesús Cimarro, y la barcelonesa Focus, con Daniel Martínez como director.

Este escenario además de ser uno de los principales promotores de cultura en España desde el 18 de enero de 1919, ha permitido actuar a un gran número de actores reconocidos y ha acogido como espectadores a grandes personalidades de la política y la sociedad de la historia española contemporánea como Alfonso XIII, Juan Carlos I o Felipe VI y artistas de la talla de Lola Flores.

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Texto por: Cristina Romero

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