«Me roban, me amenazan, me dicen que deje de informar»: el periodismo en Nicaragua


El periodista Eddy López Hernández se vio forzado a dejar Nicaragua a causa de la dictadura de Daniel Ortega, pero «no pienso callar»
Eddy López comparte su experiencia al lado de Alfonso Armada y Francesca, de Reporteros sin Fronteras. Foto: Camila Alvarenga

Eddy López comparte su experiencia al lado de Alfonso Armada y Francesca, de Reporteros sin Fronteras. Foto: Camila Alvarenga

Nicaragua vive un momento complicado: desde 2018 el país experimenta una ola de protestas en contra del presidente Daniel Ortega que ya ha dejado casi 500 muertos. En ese escenario, hacer periodismo se hace más que difícil. «Me robaron los equipos, amenazaron con matarme y exigieron que dejase de informar», cuenta Eddy López Hernández, del diario «La Prensa».

El periodista, que además es fotógrafo y profesor universitario, vino a España huyendo de Nicaragua, donde corre riesgo de muerte. «Me acuerdo que el último episodio de asedio que viví fue cuando estaba volviendo a casa en coche y dos sujetos se pusieron en frente de mi vehículo. Uno bajó de la moto en la que estaban con una pistola, se acercó hacia a mí y me dijo: “Deja de joder. Deja de informar las cosas que estás informando”», recuerda.

El 18 de abril de 2018, estudiantes, jubilados y empresarios salieron a las calles a manifestarse contra la reforma a la Seguridad Social nicaragüense, que el presidente Ortega había aprobado unilateralmente y preveía un aumento de las contribuciones de trabajadores y empresarios, además de una retención del 5% a los jubilados. La medida era un intento de tapar los casos de corrupción multimillonarios.

Rápidamente las protestas se extendieron por todo el país y, el 20 de abril, el Gobierno, que cuenta con el apoyo de la Policía, el Ejército y fuerzas paramilitares, empezó a reprimir duramente a los manifestantes. En la primera semana ya había más de diez muertos.

«Yo empecé a documentar todo eso y al Gobierno no le gustó», dice Eddy. De inicio, cuenta que las amenazas se hacían sólo por redes sociales, pero luego pasaron a ser más directas. «Me robaron el equipo: ordenador, cámara fotográfica… Me enfrenté a un agente de estado que me seguía a casa todos los días y me acuerdo de dos tipos que me vigilaban: a qué hora salía de casa, a dónde iba y qué me compraba».

Eddy no era el único periodista en riesgo de muerte: Miguel Ángel Gahona fue asesinado con un disparo en la cabeza mientras filmaba en directo un enfrentamiento entre los manifestantes y la policía en la localidad costera de Bluefields.

El presidente nicaragüense afirma que las protestas son provocadas por grupos políticos financiados por sectores extremistas de Estados Unidos. A eso, Eddy le contesta: «El único delito que nosotros hemos cometido es el de informar. Lo único que hizo la población fue ejercer su derecho de manifestarse. Eso nos convirtió en terroristas, en incitadores del odio. Ya no hay libertad de prensa, no existe autonomía universitaria para enseñar».

Nicaragüenses protestando en las calles de la capital Managua. Foto: EFE/Jorge Torres.

Nicaragüenses protestando en las calles de la capital Managua. Foto: EFE/Jorge Torres.

Huida a España y Reporteros sin Fronteras

Por su situación tan complicada, Eddy recibió una invitación de Reporteros sin Fronteras España, cuyo presidente es Alfonso Armada, para venir a pasar tres meses en Madrid. «Ha sido un alivio para mí estar acá», confiesa.

En Nicaragua, le han ofrecido cárcel, así que no piensa regresar. De momento, considera irse a Costa Rica y asegura: «No me voy a callar. No podemos autocensurarnos. Que nos haya costado tanto estudiar y hacer periodismo para que no nos dejen trabajar… No voy a dejar de decir a la gente qué es lo que está pasando en mi país».

Si hay un lado positivo en toda esa situación, Eddy dice que es que esta hace a uno más brillante. «Ese tipo de periodismo, prácticamente de corresponsal de guerra, cuando se cierran los gobiernos nos ayuda a desarrollar el sentido de olfatear el lado oculto, lo que nos quieren esconder».

Como solución para la situación en su país, Eddy es categórico: la única alternativa es que caiga Ortega. Lo que, para él, quizás no sea una realidad tan lejos ya que cree que «si cae (Nicolás) Maduro (presidente de Venezuela que se enfrenta a la oposición de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, que se declaró mandatario del país y fue reconocido internacionalmente), cae Daniel (Ortega)». «En ese momento sólo nos toca resistir», concluye.

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Texto por: Camila Alvarenga

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