Striptease intelectual

La librería Tres Rosas Amarillas propone a los visitantes una «cita a ciegas» con los relatos de sus estanterías. ¿Es posible sentir amor a primera vista por una obra anónima? ¿Nos enamoramos del interior o del exterior? ¿Etiqueta o contenido?

Cervezas y libros viejos en la ciudad de lo nuevo

Un café o una caña para acompañar la afición de rebuscar en miles de tomos antiguos. En todo lo alto, un mandril. A pie de barra, dueña e hija cuentan su historia.

Relato del librero que no leía libros

En una librería de Moratalaz –la única librería de Moratalaz– existe un librero que no lee libros y que, sin embargo, lo sabe todo sobre ellos. Además, su dependiente es un lector insaciable encantado de reflexionar sobre literatura. Este coto reservado para las palabras es realmente de libro.