De los vecinos, con amor no solo en Reyes

La calle Mar Amarillo tiene una casa amarilla. En el número 21. Amarillas eran también muchas de las bolsas y el papel brillante que guardaba en su planta baja el 28 de diciembre, en el local donde los voluntarios de la asociación Amejhor trabajaban para construir su carroza. El día 5 se acercaba y había mucho que hacer antes de la cabalgata participativa de Hortaleza.

Su carroza era sólo una de las seis que han desfilado este año, cada una a cargo de una asociación del barrio. Cinco años después del conflicto con la Junta por el que se rompieron 25 años de colaboración, las asociaciones vecinales continúan con su labor. Se rebelan ante la «privatización» de la concejal del PP, Elena Sánchez Gallar, que cambió el recorrido tradicional y adjudicó la organización de la fiesta a una empresa privada. Debido a la crisis, la cabalgata «oficial» ya no existe.

Mientras, en el local donde trabajan los voluntarios de Amejhor dos chicas ríen. Intentan averiguar cómo hacerle las alas a una avispa hecha con papel, bolsas de plástico y cinta americana. Acabarán siendo cuatro platos de plástico blanco. Pocos días después, otra voluntaria, Yolanda, derrama un bote entero de pintura roja en el suelo del local, dejando así la huella de 2012. Quizá las conversaciones de los colaboradores han cambiado desde que se iniciara esta cabalgata en 1979. O quizá no. Sonia, en el vídeo reportaje, lo deja claro: «Participar no es sólo aparecer el día cinco y saludar y sonreír: es construir».

Isabel Miranda Pinillos

-¿Y tú por qué estás aquí? -le preguntaba Barlés, guasón, aquella noche en el vestíbulo del hotel Dunav de Vukovar. -Porque me gusta -respondía Gervasio humilde, en voz baja. (Territorio Comanche)

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