La velada en Benicàssim

Amaneciendo en Benicasim. Foto cedida por el Hotel Tramontana
Amaneciendo en Benicasim. Foto cedida por el Hotel Tramontana

Escenario: una terraza con vistas al mar. La olla de Benicasim se divisa, pacífica, de punta a punta. Personajes: todos miembros de la misma familia. Aurelio, de 85 años; su esposa María, de 76; su hijo Miguel, de 49; su hija Carmen, de 44; el marido de ésta, Josep, de 46; y yo, el testigo silente que ahora se lo cuenta en cursiva. Hubiera sido el sueño de una noche de verano, si no hubiera sido tan real como estas letras…

AURELIO. (Molesto). ¿Quién llama tantas veces al timbre?

MARÍA. ¿Pues quién va a ser? ¡José! (Va a abrir).

AURELIO. ¡Qué manía de hacer ruido! ¡Con el silencio que hay aquí! (Sigue cenando).

Entran en la terraza Carmen, Josep y María.

JOSEP. ¡¡¡¡Hombreeeee!!!! ¡¡¡¡Aurelio!!!! ¡¡¿¿Cómo estás??!! (Le palmea en el hombro).

CARMEN. ¡¡Hola, papá!! ¡¡Besos, besos!!

AURELIO. ¡Hola! ¿Qué tal?

CARMEN. Pues nada, muy bien, acabamos de dejar a los niños en una fiesta y a la pequeña durmiendo.

MARÍA. ¿Y vais a salir esta noche?

CARMEN. Hemos quedado dentro de una hora en La Manduca con Juan, Elena, Andrés, Lidón, los Torrent…

Suena el timbre.

MARÍA. ¡Huy! ¿Y quién será ahora?

Sale a abrir.

AURELIO. ¿Queréis tomar algo?

JOSEP. ¡¡Ya que lo dices: unas cervezas!!

CARMEN. Ay… Pep, Pep, voy a por ellas.

Entran Miguel y María.

MIGUEL. ¡¡¡Hombre, mi cuñññññññññññao!!!

JOSEP. ¡¡¡Hombre, el primogggggggggggénito!!!

Se palmean.

MIGUEL. ¡¡¡Bueno, qué!!! ¡¡¡Habrás visto lo que ha salido hoy sobre Pepiñññññññño, no???

JOSEP. (Molesto). ¿¿El qué?? ¿¿El qué ha salido??

MIGUEL. ¡¡Pues que no terminó ni primero de Derecho!!

JOSEP. ¡¿Y eso quién lo dice?!

MIGUEL. Pues el ABC, El Mundo… Todos los periódicos.

JOSEP. ¡Todos los periódicos nnnno porque yo me he leído El País y el Mediterráneo y no decían nada de eso!

MIGUEL. ¡Pero es que tú te lees El País como si fuera La Biblia!

CARMEN. (Entrando con las cervezas). ¿Ya estáis hablando de política? ¡Qué pesaos!

MARÍA. ¡Con el buen tiempo que hace!

JOSEP. (Abriendo El País, que trae bajo el brazo). El País es un periódico serio y no esos papeles de los cavernícolas de Madrizzzzzzz.

MIGUEL. (Reprimiendo una carcajada). ¡El País, serio! En fin, el caso es que, te guste o no te guste, Pepiño tiene de estudios hasta el bachillerato, y gracias.

AURELIO. (A Josep). ¡Oye, que están arruinando el país estos socialistas!

JOSEP. ¡Sí, claro! ¡¡La culpa de todo es de Ssssssapatero!!

MIGUEL. ¡Efectivamente, efectivamente!

JOSEP. ¿Que esta noche llueve? ¡La culpa es de Sapatero! ¿Que mañana no se puede sacar el barco? ¡La culpa es de Sapatero!

MIGUEL. ¡Oye, no ridiculices un argumento que es verdad!

JOSEP. ¡¡¡¡Ññññññññññññéééééééééé!!!! ¡¡Claro, si estuviera Franquito esto no pasaría!!

MIGUEL. ¿Pero qué dices, hombre?

AURELIO. ¡¡Oye!! ¿Tú sabes que fue lo primero que hicieron los socialistas al llegar al poder? ¡¡Quitarme la pensión!!

JOSEP. Ya, ya…

AURELIO. ¡Qué barbaridad!

MIGUEL. ¡Pero si el Zapatero ése no sabe hacer ni la o con un canuto! ¡Y se ha rodeado de una panda de indocumentados!

JOSEP. ¡Ssshí, ssshí! ¡Pues Rajoy no es registrador de la propiedad!

MIGUEL. ¡Huy! ¿Cómo que no es registrador?

JOSEP. ¡Porque lo digo yo!

AURELIO. ¡¡Qué barbaridad!!

MIGUEL. Vamos a ver, Rajoy es registrador desde los 23 años. E-so-es-a-sí. Te guste, o no.

JOSEP. ¡Que eso es mentira, hombre, que Rajoy no es registrador!

MIGUEL. No se puede discutir…

MARÍA. ¿Por qué no hablamos del tiempo?

CARMEN. Bueno, no hablamos de nada porque nos vamos ya.

JOSEP. ¡Espera, que me acabo la ssssservesa!

CARMEN. Ay, Josep, Josep.

JOSEP. ¡Eso les pasa por ver Intereconomía, que es malo!

CARMEN. ¡Tsch, a callar! ¡Vámonos!

Menos mal que se fueron, porque si no la discusión se hubiera alargado durante toda la noche, y quién sabe cómo habría terminado…

Francisco Delgado-Iribarren Cruz

Liberal-conservador, monárquico y católico. Interesado por la política y el pensamiento como formas de mejorar la sociedad, me gusta conocer y debatir ideas desde el respeto.

Un comentario en «La velada en Benicàssim»

  • el 19 abril, 2013 a las 00:19
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    ¡¡Jajajajajajaaaa!! Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia…

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