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El carril vacío que congestiona la Avenida de San Luis

El transporte público también tiene detractores. Su promoción y desarrollo parecía un punto de consenso para los ciudadanos y los políticos. Un hecho que ha cambiado en los últimos tiempos. Los residentes de la Avenida de San Luis llevan en pie de guerra contra el Ayuntamiento de Madrid desde finales de verano debido a la construcción de un carril bus que provoca atascos e incluso manifestaciones.

El pasado mes de julio comenzaron las obras para la creación de un nuevo carril bus en esta calle del distrito de Chamartín. Situada entre la Avenida de Burgos y Arturo Soria, este paseo de 800 metros de longitud contaba en un inicio con dos carriles para la circulación de cualquier vehículo. A finales de ese mes quedó inaugurado el carril bus para ambos sentidos, dejando una única vía para el tránsito de coches particulares.

Inés Sabanés, delegada de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, aseguró en una rueda de prensa que la creación de estos carriles de transporte público es un «requerimiento de la Unión Europea para luchar contra la contaminación». Además, la delegada reiteró que dicho carril «no elimina plazas de aparcamiento porque ya estaba prohibido aparcar en esa calle, al ser un carril de circulación».

En noviembre, vecinos de la Avenida de San Luis se manifestaron en esa misma calle en señal de protesta contra la decisión del gobierno de Carmena. Una de las asistentes a dicha concentración, Lara, afirma que ha sido una decisión tomada sin tener en cuenta la opinión de los residentes. «Nos manifestamos para hacer visible nuestra disconformidad con la creación de un carril innecesario, absurdo y que perjudica tanto a vecinos como a comerciantes», declara con rotundidad la vecina. «Aparte de quitar sitios para aparcar, por las mañanas y por las tardes esto se convierte en una ratonera intransitable, ya que siempre ha sido una calle de muchos atascos», expresa Lara.

Atasco en la Avenida de San Luis. Foto: Mario López
Atasco en la Avenida de San Luis. Foto: Mario López

Julio, residente de la Avenida de San Luis, también muestra su indignación ante el proyecto. «Yo no tengo plaza de aparcamiento en mi edificio, ¿qué hago entonces? Ahora me tengo que tirar una hora dando vueltas a ver si encuentro un sitio para dejar el coche, como si antes no fuese complicado». La Avenida de San Luis, al estar fuera de los límites de la M-30, es una calle que no tiene regulación de aparcamiento, por lo que encontrar un hueco es una tarea casi imposible. Julio asegura: «Lo que hace mucha gente es bordear por la calle trasera, la calle de Caleruega, que es muy estrecha, con lo cual otra calle imposible para conducir».

Sin embargo, no a todos los vecinos les parece mal la implantación de esta vía para el transporte público. Clara opina que todo lo que sea fomentar el transporte público es beneficioso para la ciudad. «No habría tanto atasco en esta zona si más personas cogiesen el autobús. En realidad, donde aparcaba la gente era una vía para circular, pero como la policía no multaba, todo el mundo dejaba el coche donde le daba la gana», manifiesta la ciudadana. «Me parece bien la idea porque antes el autobús tenía que parar en el carril izquierdo y paralizaba el tráfico. Ahora los coches tienen todo un espacio para adelantar al autobús», asegura Clara.

Comercios

Un sector que también se ha visto afectado por este plan del Ayuntamiento de Madrid es el de los negocios de la mencionada avenida. José, trabajador de uno de los comercios de la zona, considera negativa esta medida debido a que se ha eliminado la zona de carga y descarga. «Tenemos que parar unos minutos sí o sí en el carril bus para descargar la mercancía y arriesgarnos a que nos pongan una multa. No nos queda otra», relata José. «Otra alternativa es parar en la calle trasera, y atravesar la galería cargados hasta arriba de cajas», añade el mercader.

 

Furgoneta para en el carril bus para descargar mercancías. Foto: Mario López
Furgoneta parada en el carril bus para descargar mercancías. Foto: Mario López

Miguel, otro comerciante, opina que el efecto de la nueva vía se empezaría a ver cuando acabase el verano. «Cuando se hizo este carril no había tanta gente como ahora y por eso actualmente se están viendo las consecuencias», cuenta Miguel. Añade lo siguiente: «Este carril tiene poco sentido porque solo lo transitan dos líneas de autobús y es una calle relativamente corta que se hace en apenas diez minutos andando y no urge tanto a coger el transporte público».

Jesús, un ciclista que transita la Avenida de San Luis, manifiesta que lo único que ha conseguido el carril bus es ralentizar la circulación y poner a los ciclistas en peligro. «Las bicis no pueden ir por ese carril, por lo que tenemos que circular por la izquierda, obligando a los coches a ir más despacio y sin posibilidad de adelantarnos», resalta. «Incluso nos exponemos a que los coches, por ir más lentos se pongan agresivos con nosotros», concluye Jesús.

Autobuses de la EMT

Un conductor de autobús de una de las líneas que recorre la Avenida de San Luis cree que es una buena medida pero con matices. «Desde mi punto de vista como autobusero me parece perfecto porque nos agiliza el tránsito y llegamos antes a las paradas». A la vez, asegura: «Si me tengo que poner en el lugar de un conductor no estaría de acuerdo porque me quitan un carril entero. Pero claro, ahora hay que promocionar el transporte público debido a la gran contaminación que hay en la ciudad».

Como consecuencia de la creación de esta polémica vía, se registró en www.chage.org una recogida de firmas para la eliminación del carril bus de la Avenida de San Luis. Actualmente, la petición cuenta con 2.106 firmas a favor de esta supresión. En este mismo portal, los vecinos están colgando fotografías sobre la situación de la calle a modo de denuncia.

Según el Ayuntamiento de Madrid, la implementación de estos carriles tiene como objetivo reducir los tiempos de viaje y mejorar la regularidad del servicio de autobuses de la EMT. En la Avenida de San Luis circulan hasta seis líneas diferentes de autobuses, según afirma el ayuntamiento madrileño en una nota de prensa emitida el 18 de julio, según afirma el ayuntamiento madrileño. El proyecto, denominado Plan Asfalto y enmarcado en el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático, nació con el propósito de beneficiar a un total de 37.400 pasajeros, además de «impulsar la movilidad peatonal y ciclista».

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