Julia Navarro: «No quiero que la historia de España me la cuente Vox pero tampoco Podemos»

El segundo acto del ciclo de conferencias del Hotel Florida tuvo lugar en el espacio de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Callao

Coloquio entre Ignacio Echevarría (izquierda), Julia Navarro (centro) e Isaac Rosa (derecha) | D.V.L

La sesión se centró en una mesa de análisis sobre la Guerra Civil española como tema y trasfondo literario. Entre los invitados se encontraron los escritores Julia Navarro e Isaac Rosa, siendo destacable la ausencia de David Becerra al evento, por motivos personales, según apuntó el moderador Ignacio Echevarría al inicio del mismo.

Desgranando a las voces del debate, empezamos por la madrileña Julia Navarro (1953) que desarrolló una notable carrera dentro del mundo del periodismo antes de convertirse en una de las autoras más conocidas del panorama literario español. Durante más de 35 años trabajó para varios medios de comunicación como Cadena SER, COPE o Europa Press. En 2004 publica ‘La Hermandad de la Sábana Santa, siendo un novela histórica de intriga con un éxito que traspasó fronteras. Desde aquel momento continuó publicando otros éxitos como ‘La Biblia de barro’, ‘La sangre de los inocentes’, ‘Dime quién soy’, ‘Dispara, yo ya estoy muerto’, ‘Historia de un canalla’ o ‘Tú no matarás’.

Libros de los conferenciantes del debate | D.V.L

Al otro lado, el sevillano Isaac Rosa (1974) ha escrito novelas como ‘La malamemoria (1999), posteriormente reelaborada en ‘¡Otra maldita novela sobre la guerra civil!’ (2007), ‘El vano ayer ‘(2004), que fue galardonada en 2005 con el Premio Rómulo Gallegos, el Premio Ojo Crítico y el Premio Andalucía de la Crítica; ‘El país del miedo’ (2008), reconocida por los editores con el Premio Fundación J. M. Lara como mejor novela del año, ‘La mano invisible’ (2011), ‘La habitación oscura’ (2013) y ‘Feliz final’ (2018). Además es columnista de prensa y colabora habitualmente en eldiario.es y La Marea.

Al frente del debate se encontraba, el sevillano Ignacio Echevarría (1960). Licenciado en Filología Hispánica. Trabajó como editor para Círculo de Lectores y desde 1990 trabaja como crítico literario, conferenciante y articulista. Su trabajo como crítico comenzó en la revista Babelia, el suplemento literario de El País, que abandonó en 2004 tras quince años de colaboración. 

El acto comenzaba a las 19.30 horas ante un público minoritario de unas 20 personas de edad adulta y se podía seguir mediante streaming en su canal de Youtube.

La principal disyuntiva que se planteaba era si la Guerra Civil sigue siendo un tema principal en nuestra cultura y nuestra literatura. Julia Navarro cogía la palabra y se mostraba contraria a considerar que escribir sobre la Guerra Civil era una moda: “Pertenezco a una generación en la que en mi casa no se hablaba de la guerra. Los hijos de la Transición teníamos la necesidad de explicarnos entre nosotros mismos los detalles del asunto, de ahí nace esa pulsión por contar historias de esta época a través de las novelas”. Para ella, “ la literatura sobre la Guerra Civil es necesaria para la sociedad y para todas las edades, nos ayuda a explicar qué pasó”.

Isaac Rosa continó por su misma línea: “Yo no hablaría de moda tampoco”. Aunque, haciendo referencia a la novela de ‘La Guerra Civil como moda literaria(2015), evidenciaba un componente relativo a la década pasada donde el debate político se centraba en estos temas tras la aprobación de la Ley de Memoria Histórica (2007). “El aumento del interés sociopolítico llevó a la industria cultural a aprovechar esta tesitura para potenciar el consumo de este tipo de novelas”, apuntaba. Para el escritor, el interés por la guerra sigue vigente, poniendo de ejemplo las publicaciones anuales de la Asociación para la Memoria Social y Democrática (AMESDE) que recapitulan en un libro las novelas de narrativa sobre el tema que se publican durante un mismo año, llegando sobre las 100 novelas las que salen al mercado. El sevillano denuncia el “efecto de saturación” que puede tener la sociedad sobre la difusión de novelas o películas sobre este asunto pero los datos dicen lo contrario, incluso afirma que “sigue habiendo mucho que escribir”.

«Todos somos hijos del tiempo que nos ha tocado vivir» – Julia Navarro

Echevarría continuó el debate acentuando otros puntos. Planteó la posibilidad de si la permanencia de la Guerra Civil en la narrativa muestra cómo sigue vivo este asunto en el debate político actual. Navarro explicó que recientemente Podemos había cuestionado a la Transición y había trasladado ese debate a la agenda política y social, pero apuntaba que ese interés ya existía entre la sociedad: “La gente joven tiene interés en conocer la intrahistoria de la guerra y la historia de las personas”. La madrileña explicó que su obra ‘Tú no matarás’ no le lleva al debate político porque únicamente quería contar esa historia: “Deberíamos dejar que los historiadores cuenten la Guerra Civil, nunca los políticos. Me fío de lo que me cuentan los historiadores y me interesan las historias humanas que contamos los novelistas”. 

Rosa asumió que si el relato de la Guerra ha llegado a una gran generación de españoles ha sido gracias a los creadores de ficción: “Seguramente han ocupado un espacio y un lugar que no les corresponde en esa magnitud. Hemos ido rellenando esos agujeros con la memoria”, más tarde quiso puntualizar sobre este asunto, “no defiendo la memoria oficial, de eso venimos tras el franquismo, sino una memoria democrática como en otros países que han sufrido el fascismo”. Navarro lo contradijo afirmando que las instituciones tienen la obligación de poner los medios para recuperar esa memoria y colaborar con los historiadores: “Yo no quiero que me cuenten la historia de parte de nadie. Los novelistas tenemos esa necesidad de ocupar esos huecos más sentimentales y humanos. No quiero que la historia de España me la cuente Vox pero tampoco Podemos«.

El moderador hizo énfasis en este asunto mostrando la Guerra Civil como la particular ‘Ilíada’ de España, como ese relato necesario con un trasfondo épico para crear en el imaginario colectivo una imagen de buenos y malos. Una imagen, que en palabras del catalán, ha podido “enquistar” el debate político. Para la autora de ‘Dime quién soy’ existen diferentes motivaciones para escribir sobre Guerra Civil, en su caso “indagar en la condición humana” y «poner en escrito todo lo que pasó». 

Rosa resaltó la importancia de la reparación literaria ya que muchas víctimas del conflicto no pudieron recuperar a sus familiares o ver cumplidas sus pretensiones. Para él, siempre se habla del bando perdedor como el ganador en el discurso, pero recuerda que no siempre esto fue así:  “Los creadores exiliados y asesinados fueron los que más perdieron”. Para Navarro, no se trata tan sólo de hacer novelas sobre la guerra Civil, sino de contar historias que se desarrollan en la propia guerra: “No deja de ser un buen escenario, que ha dado motivación a muchos escritores”, comentaba, para luego añadir: “Todos somos hijos del tiempo que nos ha tocado vivir”. 

Ignacio Echevarría expuso en el debate si la narrativa sobre la Guerra Civil estaba influyendo en la política actual. Navarro sonrió ante el planteamiento: “¿No tenemos que hacer novelas?». Isaac Rosa apuntó que las miradas hacia el periodo bélico  “son una huida del presente para evitar el conflicto”. Además evidencia esa búsqueda de un lugar para la memoria de las víctimas, que lo suplen las novelas que cuentan la represión que sufrieron: “Realmente es un sucedáneo, porque no es una justicia de verdad”.

La madrileña apuntó que la gente se le acerca en ferias de libros para contarle u historias personales de la Guerra Civil para pedirle que las escriba: “Existe esa necesidad por parte de la sociedad de seguir contándose a sí misma y seguir indagando”. Este hecho para Rosa contribuye en «no avanzar y no ser capaces de mirar el pasado desde el presente«. 

Otro de los temas lanzados fue si era posible narrar objetivamente la Guerra Civil. Por su parte Julia Navarro admitió que ella no es equidistante en su obra y que «los novelistas no quieren contar la guerra en sí, sino una historia dentro de ella, a un lugar concreto y a unas personas específicas». Isaac Rosa siguió defendiendo la misma tesis: “Escribo desde una posición, una ideología y desde un lugar en el mundo. Es más honesto para el lector”. La autora finalizó afirmando que la novela no puede ir más allá de la historia. 

El debate se encendía cuando el moderador resaltó el exceso de novelas sobre la Guerra Civil, y apuntó que esta tendencia está representada por un género predominante: el thriller. Los conferenciantes se mostraron contrariados y explicaron que no todas las novelas actuales son thrillers ni best sellers. Frente a la baja calidad de algunas novelas actuales ejemplarizaron con otras como ‘Pequeñas mujeres rosas’ de Marta Sanz que aportan nuevas perspectivas de esta convulsa época. Navarro también quiso resaltar el aprendizaje que había adquirido gracias a novelas actuales sobre la guerra como las de Almudena Grandes

Ante la reparación de las víctimas de la Guerra Civil y la memoria histórica, Julia Navarro no juzga la demora en algunos asuntos como el de la exhumación de los restos de Franco. Justifica la dilación de estos asuntos en la protección, que se hizo en su día, de una democracia recién nacida y frágil: “Soy una gran defensora de la transición, pero en 1978, poner ciertos temas sobre la mesa, ante la amenaza de los extremistas, no era tan fácil como ahora, había que estar allí”.

Alfonso Armada, periodista y coordinador de este ciclo de actos, contó a Madrilánea al final del coloquio que ha servido para probar que estos temas siguen despertando pasiones encontradas. Se mostraba encantado con el nivel del debate: ”son temas que sacan a relucir discrepancias y pasiones entre los propios ponentes de la mesa, temas que siguen vivos y son de actualidad”.

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