Cómo ser hortelano en Tres Cantos


Un grupo de 50 hortelanos cultiva, en pleno monte de Viñuelas, una parcela de 40 metros cuadrados cada uno.

Parte de las parcelas. Por Eduardo Gordillo

Sólo tiene diez años y ya es el jefe de una finca o, al menos, de una parte de ella. Es pequeño, pero Ice, Blue y Noa, las perras guardianas, le tienen demasiado respeto como para subirse a su chepa.

Desde un banco de calle situado en mitad de su zona, Tigre vigila los huertos en los que 50 hortelanos cultivan su cosecha. Aunque parezca mentira, este gato pardo no se acerca a los cultivos que le dan de comer.

El jefe Tigre. Por Luis Pernía

Al otro lado de la valla, que separa las dos partes de la finca, está Luis Pernía, el dueño del terreno. Fotógrafo de profesión y hortelano de afición, Luis vendió su piso de Tres Cantos hace doce años para comprarse unas tierras a las afueras de la ciudad. «Quería tener un caballo y en mi casa ya no había más plazas», confiesa a la vez que dice no entender «un día sin ir al campo».  Originario de León, donde no tenía terreno que cuidar, la casualidad quiso que se hiciera hortelano en la sierra madrileña.

En el año 2000, Luis montó un huerto con la ayuda de Félix, su maestro y «el pastor más antiguo de la ciudad». Después de acudir cada día para cuidar de él y dar de comer a su soñado caballo, un amigo le preguntó si podía ayudarle con el huerto (él también tenía caballo). Luis se mostró encantado.

Al poco tiempo, otro amigo apareció. Y otro más. Cuando ya eran cuatro, el fotógrafo decidió dividir la finca en dos y crear, en la primera parte (donde Tigre manda), un huerto para cada uno. Así, los tres amigos podrían cultivar lo que quisieran.

Ahora son 50 los hortelanos que cuidan de una parcela de 40 metros cuadrados cada una, aunque Pilar admite que se le queda pequeña. Esta palentina cultiva principalmente lechuga en su «jardín», como ella lo define.

Reglas hortelanas

1. Disfrutar del campo

2. Saber convivir en sociedad

3. El riego es exclusivamente por goteo

4. No usar químicos

Aunque ahora hay un huerto libre (23 personas esperan por él), Marcos fue la última incorporación. Es de Madrid y no tiene coche, dato importante teniendo en cuenta que no hay otro medio de transporte para llegar a la finca. Por eso, él tarda más que el resto.

Su ruta comienza en el metro (20 minutos), después coge el autobús desde Plaza de Castilla (otros 20 minutos) y, desde la parada más cercana, mueve sus pies durante media hora para llegar a su huerto, situado en pleno monte de Viñuelas. Cuando hablé con él, sólo le quedaban dos surcos por hacer. Ahora ya habrá plantado las semillas de su cosecha, ya las de verano.

Pasos para cultivar

– Se ara la tierra, se rotula

– Se estercoliza (con el abono de los caballos)

– Se coltea para mezclarlo

– Se divide en surcos o “secciones” para cultivar diferentes productos

Cosecha de invierno: ajo, cebolla, lechuga, habas, guisantes, escarola, col lombarda, acelgas…

Cosecha de verano: tomates, pimientos, calabaza, calabacín, pepino, cebolla, lechuga, zanahorias, berenjena, alcachofa…

Los hortelanos pagan 35 euros al mes y se llevan todo lo que producen. «Aquí no se vende nada, todo es de consumo propio», aclara Luis. La cuota mensual es porque tienen que sacar agua de una bomba que funciona con un generador, ya que no tienen electricidad. Cada uno dispone de una llave de la finca, por lo que pueden ir cualquier día de la semana a cualquier hora.

Hortelanos cultivando. Por E.G.

En la zona común tienen una caseta donde guardan todas las herramientas. Allí también está la cocina, un servicio muy útil ya que «muchos vienen para comerse su bocata y charlar con los demás después de haber revisado su huerto» comenta Luis. También disponen de una larga mesa donde, en fiestas como las de San Isidro, se montan su particular comida. «El año pasado cada uno llevó un plato diferente. Yo puse la bebida y también hice un arroz caldoso”» del que, según relata, no quedaron ni los huesos.

Lucio es otro de los veteranos. Él tiene un huerto y su mujer, otro. En total, su cosecha sacia las necesidades de entre tres y cinco personas.

Aunque Tigre es el jefe y Luis el dueño, Lucio indica que «el tomate es el rey de la huerta. Aguanta en casa diez días, incluso dos meses cuando recoges los últimos de la temporada (octubre)».

Para él también se trabaja como quien acude a un centro de deportes. «Te ahorras el gimnasio y te llevas cosas a casa», dice.

Para contactar con Luis Pernía, puedes enviar un correo a su dirección de e-mail:

luispernia2000@gmail.com

 

Tags: , , , ,

Texto por: Susana García

Ver los artículos de Susana García
Madrileña, tricantina y ciudadana del mundo.

8 Respuestas to “Cómo ser hortelano en Tres Cantos” Subscribe

  1. Gonzalo 1 octubre, 2012 en 22:56 #

    muy bonito el artículo, excepto que se salta la parte donde Luis estafa a la gente, se pone borde, sube la cuota sin avisar al doble en menos de un año, cobra a unos si y otros no y todo en negro etc etc, tampoco cuenta el artículo, la gran acumulación de basura y hierros en la parte de Luis y mil cosas más. Si queréis conocer la España profunda, contactar con Luis.

  2. melachuflamucho 20 enero, 2013 en 20:15 #

    Mensaje para Gonzalo y otros perroflautas:
    Os seguis columpiando y no viendo la realidad. Mentis mas que hablais y nos robais a los que estamos en los huertos cercanos. Como ya quedo claro………. estos son “lentejas”

    • los perro flautas 4 junio, 2013 en 18:32 #

      segun comentan en los foros poca gente quiere comer de tus “lentejas”, no será que te sobra cara rapaz??? ya te han calado!!! y la imagen es importante para los bussines!! cómo nunca te has ofrecido a resarcir aquellos daños…siempre estaremos dando vueltas por internet a tu acecho, para que nadie más caiga en tus garras. La acusación de chorizos es grave, pero se piensa el chorizo que todos son de su condición…RECORDAD!! este tío hizo creer a unos 30 o 40 incautos que eran miembros de una asociación para quedarse con las cuotas!! y todo eso porque piensa que ser propietario le da derecho a reírse de todos!! muy mal luis muy-mal!

  3. Gonzalo 4 junio, 2013 en 9:11 #

    esa acusación tuya de que alguien te esta robando es muy propia de un patán sin educación como tu. Lo de perroflauta y el banderolo ese que has puesto, te retratan a la perfección. El típico facha listillo y un poco violento. Ándate con ojo Leones y no te quieras defende atacando, desde que me robaste mi inversión a mi a unos cuantos más dejaron de ser tus “lentejas” atentamente. Gonzalo. Por cierto, el pozo ese que tienes? es legal? porqué robar agua es ciertamente feo.

  4. anónimo 13 julio, 2013 en 0:47 #

    cuidado con Luis Pernía y su negociete de huertos, no le interesa que te instales…te la liara en cuento pueda para que te vayas, salvo que comas en su mano!!

  5. Luis P. contamina 15 septiembre, 2013 en 0:40 #

    El Señor este, el tal Pernía, ya se le conoce el Tres Cantos, un señorito que ni ama la naturaleza ni nada por el estilo, solo hay que ver el chiringuito ilegal ese que tiene montado, contaminado toda esa zona llenando el campo de basura, la actividad que desarrolla es ilegal en esa zona de pastos y alguien debería denunciarle, para nada de acuerdo con el contenido de este artículo.

  6. melachuflaeldoble 19 marzo, 2015 en 0:04 #

    ESTAFADOR!!! PREPOTENTE!!! cuidado con este tío…

  7. pp 24 febrero, 2016 en 18:54 #

    EL HIJO PUTA DE LP!

Deja un comentario

Ruta literaria por el corazón de Madrid

Reuniones de escritores, librerías de mujeres o periódicos desaparecidos convierten a la capital en un centro cultural

Librería Mujeres, el eterno bastión del feminismo

El establecimiento acoge todas las voces del feminismo y sigue siendo un escenario para el debate, la lucha y la reivindicación

Las librerías que recogen los libros que tú ya no quieres

En la capital cada vez existen más librerías que buscan rescatar aquellos libros que llevan años sin ser leídos. Las donaciones de bibliotecas y particulares les permiten «revenderlos» a precios asequibles

BookCrossing: los libros sin techo

Abandonar ejemplares en lugares públicos para que los recojan personas desconocidas y regresarlos a otro sitio agotada la lectura es la esencia de esta práctica

«Eso de la nueva poesía es una estupidez»

El poeta y agitador cultural argentino Carlos Salem lleva doce años animando semanalmente recitales nocturnos en bares de la capital. El novedoso formato poético que introdujo en nuestro país lleva varios años de crecimiento imparable

El patio Aleatorio de los poetas

Todos los miércoles, en el bar situado en el número 7 de la calle Ruiz, el escritor Carlos Salem coordina una jam de poesía en la que voces jóvenes y adultas se unen a través del verso