Madrilánea

Fran Lara, cuando el deporte se convierte en luz

El jugador de baloncesto en silla tiene 30 años y le sobran historias para rellenar un par de vidas más. Es un superviviente. Un superhéroe de incógnito que cabalga sobre su RGK de aluminio y fibra de carbono conquistando sueños y demostrándole al mundo que siempre hay un motivo por el que volver a luchar